domingo, 5 de noviembre de 2017

Faropedia #23


The Barbecuties - Go Down With Style (Zero Records, 2014)

The Posies - Solid States (Lojinx, 2016)

sábado, 4 de noviembre de 2017

5 sobre... #37: queso

> Ween – Pork Roll Egg And Cheese. En The Pod (Shimmy Disc, 1991). Sin duda los más queseros del lote, pues tres años más tarde titularon todo un álbum Chocolate & Cheese (Elektra, 1994), y tiempo después compusieron el tema "Where’d The Cheese Go?" para un anuncio de Pizza Hut.




> Jad Fair & Yo La Tengo - Retired Grocer Constructs Tiny Mount Rushmore Entirely Of Cheese. Una de las colaboraciones más bastardas que se recuerdan, cosa que no puede decirse de los kilométricos títulos de los 22 temas que componen Strange But True (Matador, 1998).

> Robyn Hitchcock - The Cheese Alarm. En Jewels For Sophia (Warner, 1999). Hay que ir muy puesto de lácteos para escribir algo así:

Roquefort and grueyere and slippery Brie
All of these cheeses they happen to me
Oh please

Rough pecorino and moody Rams Hall
Stop me before I just swallow it all
Oh please

[...]

Goats' cheese cylinder, tangy and white 
Roll over me in the flickering night 
Oh please 

Chaume and Jarlsberg, applewood smoked 
"The pleasure is mine," he obligingly joked 
Oh please




> BMX Bandits - Cheese and Toast. En The Chain (Rev-Ola, 2005). Uno se imagina a Duglas T Stewart haciendo acopio de fuerzas con estas tostadas una fría tarde escocesa.



> Courtney Barnett & Kurt Vile - Blue Cheese. En Lotta Sea Lice (Marathon Artists, 2017). Otro ayuntamiento, menos espurio que el anterior, en este caso entre dos figuras emergentes del rock alternativo americano de raíces. El empaste de las guitarras de ambos llega al punto de que parece que bailen juntas. Si "Over Everything" es uno de los temas del año, este queso azul que traemos aquí hace al álbum aún más exquisito. En algunos temas les acompaña a la batería Stella Mozgawa, de las australianas Warpaint.



La edición en vinilo es una preciosidad.



viernes, 3 de noviembre de 2017

Ette aquí #68: The Courettes



Flavia y Martin Couri —brasileña ella, danés él— le dan al garage desmelenado con crudeza y ganas de demolición. Flavia rasga con rabia una guitarra bien saturada a base de fuzz y grita que se las pela; Martin aporrea la batería como si quisiera abrir a mamporros la caja de caudales de un banco, y además canta en un tema. Sú único álbum tiene aroma clásico desde el título: Here Are The Courettes (Sounds Of Subterrania, 2015). Al fondo, ecos de las Ronettes ("The Boy I Love"), que algo habrán influido también en la elección del nombre del dúo, y Yoko Ono como legendario personaje de la cultura popular ("I Wanna Be Your Yoko Ono").

jueves, 2 de noviembre de 2017

Cosas de hermanos #80: The Ocean Party


Los hermanos Lachlan y Zac Denton comandan esta banda australiana de pop pluscuamperfecto. A disco por año desde 2011, estas líneas estarán en breve obsoletas porque está a punto de salir, si no lo ha hecho ya, su nuevo álbum. Lo que hay en Restless (Spunk, 2016) es un pop anticiclónico, luminoso, de cielo muy despejado. Sobresale el trote alegre, exultante, de «Back Bar»; o el bajo molón de «Preassure». Pero en realidad todos los temas están llenos de detalles: emocionantes punteos —la guitarra española de «Decent Living» recuerda al mejor Al Stewart—, pianos, un saxofón cálido…

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Discos con portada con discos #80


Brand X - Xtrax [Passport Records, 1986]. Proyecto colectivo de jazz fusión por el que llegó a pasar Phill Collins en la primera época de la banda a mediados de los años 70.

Iggy Pop & James Williamson & The Stooges ‎– Les Inrockuptibles Présentent (Titres Rares, Live, Demos) [2007, sampler]


Phoney & The Hardcore - Phoney Hits [1979, Ariola]. Banda holandesa formada en 1979, que empezó titulando sin mucha modestia este su primer álbum.

Sanny-Z & P-Rez - Splashdown (The Hip-Hop) [Diroco Records, 1985, maxi 12'']. Suecos haciendo rap.


The So So Glos - Blowout [Shea Stadium Records, 2013]. Neoyorquinos.



Roll The Tanks - Broke Til Midnight [Epitaph. 2014]. Su primer y único álbum. De Los Ángeles.

lunes, 30 de octubre de 2017

Como decíamos ayer #28: Peter Perrett


Peter Perrett, otrora líder de los legendarios The Only Ones, ha regresado veinte años después. Vuelve para traernos paz, cordura, para reconfortarnos. Es como si hubiese estado todos estos años en busca de la piedra filosofal y hubiese vuelto recubierto de una sabiduría ancestral, que vierte ahora a través de su música no sin cierta socarronería, mucha lucidez y un temple entrañable. "How The West Was Won", "Hard To Say No" y "Troika" son los hitos más sobresalientes en ese camino:

Just like everybody else I'm in love with Kim Kardashian
She's taken over from J. Lo as my number one [How The West]

Some people they are writers
Others avid readers
Some absorb like vampires
And some are bleeders [Hard]

Then came the final test, she was different from the rest
Just like I said "This must be true love forever and ever"
An' you smiled mischievously as you introduced her to me
And said you wanted us to be one big happy family [Troika]

Entre la banda de cachorros que lo acompaña, figuran sus hijos Peter Jr (bajo) y Jamie (guitarra solista).

sábado, 2 de septiembre de 2017

A la tercera va la vencida #23 // El arte del calzador #25: Los Lagos de Hinault


Avanzar y culminar, y a ser posible intentando escabullirse de la mediocridad, esa debería ser siempre la línea argumental de aquel que quiera dedicarse al arte de la creación. Quien sepa aferrarse al trazo de esa línea podrá dejar una obra más perdurable. Hace falta genio para destacar, no hay duda, pero también voluntad de diferenciarse del resto. 

Carlos Ynduráin, por ejemplo, no dice las cosas como los demás. Acaba de publicarse su tercer álbum con Los Lagos de Hinault. Llegar hasta ahí no se antoja fácil; hacerlo de forma tan pletórica, menos; no dejarse alguna astilla en el camino, casi imposible. En Escenas de caza (Fikasound, 2017) despliega un dominio absoluto sobre la escritura, exhibiendo definitivamente su enorme talento escritor; y ya no está Matilde al bajo. 

Habrá quien diga que al álbum le falta algún tema señero, de esos que los seguidores de LLH reconocen al instante y corean de principio a fin al desgañite, pero no sólo sería una afirmación discutible, sino que además sería obviar que Escenas de caza es su disco más completo e inteligente. Acompañado por Andrea Gasca en los teclados y en las voces (muy mejoradas), en la docena de minúsculas estampas que lo componen Ynduráin vierte esa fascinante capacidad suya para atravesar lo cotidiano con finas y agudas puntadas. 

La urbanidad y la templanza 
como atributos destacados. 
Y nunca piden esas cosas 
en las ofertas de trabajo. 
[…] 
Y los recursos que ellos quieren 
no son recursos tan humanos. 

Sería ingenuo pensar que la casualidad está detrás de que cada uno de esos versos sea eneasílabo. Y qué gusto ver recuperada toda esa riqueza léxica que gasta, palabras precisas y sonoras metidas sin chirriar, con naturalidad y sentido común (polisemia, glaciación, Perseidas, dejadez, arrogancia, franqueza etc.). 

«Corcel colorado» nos parece su cénit, el punto cumbre de toda su obra. Mezcla brillantemente, sin un adarme de pedantería, figuras retóricas, gotas de lirismo, referencias literarias y se despacha con un elegante e inesperado giro en la historia; además, da la impresión de que ha alcanzado ese punto en la vida —llámese madurez en caso de que se quiera vulgarizar la idea— en que uno empieza a pensar que tal vez no hay seguir buscando indefinidamente un amor estelar, que basta con uno sencillo y bueno. No hace falta complicarse la vida. 

Son sólo veintitrés minutos y pico, y si bien es cierto que se echa de menos un poco más de desarrollo musical en algún tema, se hace irremediable escucharlo varias veces seguidas porque se mantiene intacto su poder de seducción. 

martes, 1 de agosto de 2017

No son hombres: son Devo #36

En Akron, como no podía ser menos, se ha celebrado la primera carrera popular en homenaje a Devo. Durante cinco kilómetros el downtown se vio devocupado por cientos de camisetas amarillas, cartelería, afiches y disfraces para homenajearlos.




 

martes, 18 de abril de 2017

domingo, 2 de abril de 2017

Ellas llevan el ritmo #73

La remesa de mujeres que se ponen detrás de los tambores no deja de aumentar. A continuación, algunas de las que hemos podido ver sobre un escenario en los últimos tiempos:

> Emma Wigham, alma, faro y motor de Witching Waves. Es de golpe poderoso y entrega total. Además, es la cantante.

  Taboo, Madrid PopFest marzo de 2017

> Riley Jones lleva el ritmo de The Goon Sax, banda de Brisbane que practica un indi-pop de manual, que para algo el líder lleva el apellido de Robert Foster.

Teatro del Arte, 22 de septiembre de 2016


> Jaca Freer, del grupo totalmente femenino Colour Me Wednesday.

Taboo, Madrid PopFest marzo de 2016

> Claire, acompañante para dar profundidad al punk con casiotone del canario Grosgoroth, de quien debería hablarse mucho más.

Moby Dick, 24 de marzo de 2017

> Yanara Espinoza (Papaya) deja su habitual guitarra y se pone a aporrear de lo lindo y más que bien acompañando a Anntona. De hecho, ha sido la batería en la grabación del hilarante e inteligente último disco de este.

Moby Dick, 31 de marzo de 2017

> Sandra, en Caliente Caliente. Aún sin disco en formato palpable. Siempre sonriente, hace que parezca fácil tocar la batería. Y también canta.

Moby Dick, 24 de marzo de 2017

> El dúo Ultimate Painting suelen contar con un chico en la batería en sus conciertos, pero en el festival Tomavistas aparecieron acompañados de una chica a la que no me ha sido posible identificar.

Parque Enrique Tierno Galván, mayo de 2016

(Las fotos son cosecha propia, así que lamentamos la escasa calidad que tienen. En cambio, sirven muy bien para mostrarlas en plena acción y en su momento.)

viernes, 6 de enero de 2017

Strano mondo di tanti nomi #34: Dressy Bessy


Probablemente haber adoptado como apelativo artístico el nombre de una muñeca de los años setenta le haya restado credibilidad al trío Dressy Bessy. Además, timoneados por Tammy Ealom y John Hill, siempre han estado empeñados en desmarcarse del sonido más psicodélico y sesudo que practican sus camaradas de Elephant 6, colectivo al que pertenecen (de hecho, Hill toca la guitarra en The Apples In Stereo), a base de un bubblegum-pop acelerado, bullicioso y de pocos acordes, al que se entregaron con fervor hasta 2008. 

Fue aquel un mal año, azuzado por vientos contrarios para todo el mundo. Las bandas de segunda fila se vieron más afectadas por la crisis y los nuevos rumbos del negocio, así que los Dressy Bessy decidieron parar. Ocho años más tarde, completamente revitalizados y ahora en una discográfica confortable, han publicado KINGSIZED (Yep Roc, 2016), su sexto y más completo, consistente, sólido y efervescente álbum. Desde el redoble de batería inicial de Craig Gilbert, se suceden trece temas que te mantienen en vilo hasta el final, sin tiempo para dramas ni falsa intensidad. Tiene un ritmo frenético, unos guitarrazos tremendos y pocos discos habrá con un ejercicio de pandereta como en este. La fuerza del trío se ve ahora arropada por una constelación de invitados: Peter Buck a la guitarra, armonías de Rebbeca Cole (de Wild Flag) y Vanessa Briscoe-Hay (de Pylon), percusiones extra de Jason Garner (de The Polyphonic Spree), el bajo de Eric Allen (de The Apples In Stereo), Michael Giblin (de Split Squad) y Andy Shernoff (de The Dictators), y teclados aquí y allá de Scott McCaughey (de The Minus 5 y Young Fresh Fellows). Y todo encaja, todos empujan en la misma dirección, dan firmeza y aportan una energía que hace de este disco uno de los artefactos más llamativos de los últimos tiempos.


La edición en vinilo es de color azul. En el precioso encarte interior puede apreciarse que los temas de Ealom son caramelos con más veneno que azúcar. La felicidad poppy de antaño ha dejado paso a cierta dureza y a un sentido más escéptico y crítico, y a Dressy Bessy les ha sentado mejor que fenomenal. Escuchado a todo trapo es un trallazo por la escuadra. 

lunes, 26 de diciembre de 2016

Como decíamos ayer #27 // Sales en mi canción #92: Wreckless Eric

Wreckless Eric pertenece a una generación de talentos que quizá no hayan cambiado el devenir de la música, pero le han aportado un poso y una personalidad que algún día habrá que calibrar convenientemente. Décadas después de sus primeros pasos y sostenidos desde entonces por una cohorte de fieles seguidores, el mentado Wreckless Eric, Nick Lowe, Elvis Costello, Graham Parker y Robyn Hitchcock continúan haciendo discos infalibles, preñados de clase, templanza y dominio. Nacidos todos ellos en Inglaterra entre 1949 y 1954, los cuatro primeros comenzaron en el legendario sello Stiff; por su parte, Hitchcock pertenecía a un círculo más cultivado y exquisito, pero por edad y similitudes musicales es compañero de estirpe. Representan la quintaesencia de lo británico; sin embargo, es curioso que todos hayan sentido en algún momento la llamada de las sirenas estadounidenses y allá que se ha ido. De hecho, la mayoría vive allí.

Wreckless Eric, afincado en Nueva York, ha publicado un soberbio álbum titulado amERICa (Fire Records, 2016), en el que traza una mirada crítica desde su atalaya de inglés emigrado. Por supuesto, es un disco ajeno a modas, personal, construido con sabio clasicismo y a la vez lleno de detalles en cada uno de sus cortes. Llaman especialmente la atención los efectos de los coros o las líneas de teclado (piano, órgano, etc.) que surcan los temas, como en «Several Shades of Green» o «Property Shows». 


El álbum —de portada desplegable en su edición en vinilo— se cierra con un paisaje conmovedor de unos Estados Unidos de trenes que lo cruzan y el panorama de sus típicos chalets, mientras resuenan en la memoria melodías de algunos de sus artistas a modo de paisaje musical:

Have a great day they say 
hope you like snow they say 
these colours don’t run they say 
fun fun fun 

Chuck Berry  
the Velvet Underground 
Jimmy Reed 
the Beach Boys and the Gold Star sound 

Judy In Disguise [tema de John Fred & His Playboys
Bobby Gentry’s Mississippi sky 
trains rolling by 
Sears bungalow homes

domingo, 11 de diciembre de 2016

Una pequeña historia del rock a través de una sola portada #8: Fudge


El canadiense Lee Rosevere se guarda este otro proyecto más rockero, juguetón e irónico, Fudge, para liberarse de su yo experimental, ambient y electrónico con el que suele convivir.

La portada del primer disco de Fudge era parodia del Wish You Were Here de Pink Floyd, y lo tituló Have a Brownie (2006). Para el tercero, reutilizó la portada del London Calling, aunque para el título juega con el de Sandinista. Y siempre añade en ellas la imagen de un dulce de azúcar al que hace referencia su nombre artísitico.

En realidad los discos de Fudge sólo existen en formato digital, aunque la descarga van acompañadas de estas portadas; suponemos que serían las mismas llegado el caso de publicarlos.