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domingo, 28 de octubre de 2018

Faropedia #25 // Viaje a una portada #10


Para ilustrar la portada de 20 Jazz Funk Greats (Industrial, 1979), Throbbing Gristle no recurrieron a una factoría o un paisaje de chimeneas fabriles, como cabría pensar escuchando su sonido industrial y sintético, sino que se fueron a posar a uno de los acantilados próximos al cabo de Beachy Head (Inglaterra).

Hoy sabemos (san Guguel Maps) que la niebla ocultaba un pequeño faro, y que muy cerca se encuentra un coqueto bed & breakfast que está pidiendo a gritos una visita.





domingo, 28 de junio de 2015

Cosas de hermanos #71 // Faropedia #22 // Dime qué lees y te diré cómo se llama tu banda #32: The Steinbecks

Cuando uno va a comenzar a escribir un texto, el problema no es el del papel en blanco en sí, tan desafiante e inmenso, sino no contar con un poderoso detonante de partida. Para ponerse a hablar de Kick To Kick (Matinée, 2014), de los australianos The Steinbecks, sucede todo lo contrario: hay muchos puntos que tratar, de manera que se pueden atascar las ideas como en un embudo. Y es que parece un álbum pensado especialmente para En Esta Quiero Humo. Quede claro que el disco es tan bueno que eso bastaría para que Gog se pusiera a teclear sobre él. Si encima es la obra de una banda formada por hermanos, que toman el nombre del apellido de un famoso escritor norteamericano, le ponen la foto de un faro a la portada y componen una canción repleta de nombres de otros músicos y otra con un sublime fondo de órgano… 

La historia de The Steinbecks tiene un origen mítico, como todo lo que tenga que ver de alguna manera con Sarah Records, si bien a veces sea todo algo desproporcionado. En 1989, Josh y Joel Meadows eran unos jovenzuelos de Melbourne que habían decido formar un grupo de indie pop, The Sugargliders. Como tales grabaron seis singles y un elepé para el mentado sello inglés, hasta que en 1994 lo disolvieron para, según sus propias palabras, comenzar algo nuevo, esta vez como The Steinbecks. 

Desde entonces no ha sido un grupo lo que se dice prolífico: media docena de discos, teniendo en cuenta que habían transcurrido siete años de sequía discográfica hasta que vio la luz Kick To Kick. Es un álbum que desprende esa maestría australiana para el indie pop de guitarras, especialmente en la juerga de las seis cuedas que son temas como "We Cannot Hop To Complete With Such Colours" y "Trying To Be Someone". El álbum no se queda en ahí; contiene una sabiduría musical y una delicadeza todo él que lo hace crecer a cada escucha. Está la ternura de "At Arkaroo Rock" o el goce físico y emotivo que transmite la voz de Joel en "Below The Limen" (con un órgano Vox Continental supurando por detrás) y en "Cold Little Bones" (acompañada de un frágil rasgueo de mandolina). 

Y también está "I, radio", que rememora los días en que descubrieron la música alternativa a través de las emisoras de FM y cómo se engancharon a ella para siempre. En inglés las canciones en las que se cita una ristra de nombres se llaman, con mucha propiedad, list song; en esta, The Steinbecks cuentan que eran unos chavales que escuchaban a The Police y a John Cougar Mellemcamp hasta que un día descubrieron un puñado de bandas que les cambiaron la vida: Jonathan Richman, Billy Bragg, REM, The Smiths, The Stams, The Chills y The Moles. Tal vez The Steinbecks no te cambien la vida, pero sí te pueden cambiar un mal día.



El faro de la portada es el del Cape Nelson, cerca de Portland (Australia). Quede anotado aquí el sueño de ir a verlo algún día.

domingo, 26 de enero de 2014

Viaje a una portada #8 // Grafitis por el mundo #35: The Akron Compilation


Entre pinta y pinta, viendo tocar a bandas locales de pub rock, nació en 1976 el sello londinense Stiff Records, que si algo demostró de inmediato fue poseer el olfato de un sabueso y una cintura para moverse en el negocio musical digna del mismísimo Shane Williams. Muy pronto vio Stiff que al otro lado del Atlántico, en Akron (Ohio), empezaba una banda con enormes posibilidades: Devo. Así que fue la propia Stiff la que introdujo y dio a conocer a Devo en Europa publicándoles un ep colosal. 

La conexión Londres-Akron no quedó ahí para Stiff. Resulta que en la ciudad del caucho también se vivía entonces una eclosión musical, y Stiff encontró en esa escena una cantera en la que fichar bandas que a la postre fueron muy representativas del sello, como Rachel Sweet o Jane Aire & The Belvederes. De hecho, algo debía de cocerse en la zona de los lagos, pues de la misma ciudad era Chrissie Hynde, compañera de Mark Mothersbaugh en la universidad, y en Cleveland, a sólo 50 kilómetros, despuntaban, ahí es nada, Pere Ubu y The Dead Boys. (Hoy día, los representantes más afamados de Akron son The Black Keys.) 


El caso es que eran tantos los grupos, que Stiff publicó una recopilación en 1978 titulada The Akron Compilation. En ella se encontraban las mencionadas Sweet y Aire (foto superior), que de ese ramillete fueron las que llegaron a ser más conocidas junto a The Waitresses. En total eran catorce temas de rock alternativo, pop rock y new wave; escuchados de nuevo hoy, la cara B, más variada musicalmente, contiene momentos muy disfrutables, como el de Rachel Sweet chapurreando español en el estribillo de «Tourist Boy», el deje skalítico de Terraplane y el post punk tribal de Chi-Pig, quizá el mayor descubrimiento de la compilación desde una perspectiva actual. 


En la portada se ve una foto de un grafiti urbano, que probablemente fuese tomada en la propia ciudad. Desgraciadamente, no aparece referido el nombre de la calle, ni de las otras que aparecen fotografiadas en el interior. Sería una buena aventura visitar ese rincón desabrido que ilustra la cubierta de The Akron Compilation. Sobre dicha foto, arriba a la derecha, se sobrepone una tira de caucho a imitación de un neumático; en los créditos del álbum puede leerse al respecto: «Scratch ‘n’ sniff the tire on the front cover to experience the delightful fragance of Akron… the Rubber City». Quien haya conservado el álbum dentro de un plástico, aún hoy podrá percibir el olor del caucho.


Tracklist:
A1 Jane Aire & The Belvederes – When I Was Young
A2 Tin Huey – Chinese Circus 
A3 Rachel Sweet – Truckstop Queen
A4 The  Bizarros – Nova
A5 The Waitresses – The Comb
A6 Rubber City Rebels – Rubber City Rebels
B1 The Waitresses – Slide
B2 Jane Aire & The Belvederes – I'm An Actress
B3 Sniper – Love Is Making Me Bleed
B4 Idiots Convention – Mephistopheles' Passion
B5 Rachel Sweet – Tourist Boys
B6 Terraplane – A Beer And A Cigarette
B7 Chi Pig – Apu-Api (Help Me)
B8 The Waitresses – Clones

lunes, 8 de abril de 2013

Viaje a una portada #8



En 1973 Led Zeppelin ya lo eran todo en el rock. La consagración absoluta que les reportó su último disco, Led Zeppelin IV (Atlantic, 1971), sería de por vida; la megagira mundial que habían llevado a cabo con él les convirtió en uno de los mayores llena-estadios de la historia del rock. Al estudio de grabación entraron sin miedos, reposados y con ganas de hacer algún cambio. 

Para empezar, siendo su quinto álbum, Houses of the Holy (Atlantic, 1973) fue el primero con un título más allá de un número romano, como había ocurrido con todos los anteriores. En cuanto al sonido, “The Crunge” dejaba entrever un coqueteo con el funk a lo James Brown, y D’Yer Mak’er, una de las piezas más lúdicas de su cancionero, contenía trazas de reggae en su ADN muy estimables. Oh oh oh oh / ay ay ay ay 

Para la portada recurrieron a la agencia Hipgnosis, que se basó en la novela de ciencia ficción de Arthur C. Clarke Childhood’s End para darle ese toque de mundo extraño. Los niños de la fotografía en realidad fueron sólo dos, una pareja de hermanos, chico y chica, y el resultado final fue un montaje fotográfico tras haberles sacado instantáneas durante diez días, al amanecer y al atardecer, en las formaciones geológicas de Giant’s Causeway, en Irlanda del Norte. El niño, Stefan Gates, es hoy día un popular presentador de la BBC.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Viaje a una portada #6: Dirty Projectors


—¿Cómo se mide una obra de arte, esa que es única, que aporta algo diferente, que es capaz de trascender? 
—Guau, Gog, profundo estás.
—Será el calor, que me profundiza, o que la escucha de Swing Lo Magellan, de los Dirty Projectors, me ha vuelto del revés. 

Primero, la portada. A Gog le encantaría haber asistido a la conversación en medio de un bosque de la América profunda entre un par de músicos underground y ese paisano orondo, con llaverón al cinto cual san Pedro agrario. La indumentaria de ellos avisa de que quizá refresca; parece el final del invierno o los días iniciales de la primavera. Al fondo hay aparcada una furgoneta azul celeste.

En lo musical, vaya por delante que Gog nunca ha sido un degustador de los seis discos anteriores de esta banda indie de Brooklyn. Así que si se ha decantado por catalogar como obra de arte este álbum no es únicamente porque muestra la particular visión de un artista, esa siempre la ha desarrollado a lo largo de ellos el exalumno de Yale Dave Longstreth, sino que todos esos juegos rítmicos, su particular sentido armónico, las melodías inesperadas, las canciones redondas que huyen de lo obvio en sus armonías y arreglos que ha compuesto en esta ocasión son emocionantes; hay una dulzura especial en toda esa extraña musicalidad. Swing Lo Magellan (Domino, 2012) es un disco espiritual, algo así como góspel indie. 

Todo lo ha compuesto y producido el mentado geniecillo, a cuya voz acompaña las de las dos chicas de la banda, Amber Coffman y Haley Dekle. Y letras a la altura de las circunstancias: 

With our song we are outlaws 
With our songs we're alone 
But without songs we're lost 
And life is pointless, harsh, and long 

In my heart there is music 
In my mind is a song 
But in my eyes a world crooked, fucked up, and wrong 

Sing all day 
Record and play 
Drums and bass 
And a guitar 

Will there be peace in the world? 
Or will violence always own the truth? 
There's a bird singin' at my window 
And it's singin' an irresponsible tune 
An irresponsible tune 
An irresponsible tune


Swing Lo Magellan es un álbum para escuchar de principio a fin muy absortamente. A Gog le arrebató tanto desde la primera escucha, que salió directamente de casa no a comprar discos, ni siquiera a ver discos, sino a por el disco; y para sí tiene que difícilmente otro álbum pueda llevarse la honorífica medalla de oro de lo mejor del año. 

Como a Gog le consta que por aquí suele asomarse algún admirador de Björk —la cantante islandesa, no el tenista—, quede reseñado que Dirty Projectors llevaban tres años sin sacar álbum propio y que lo último que habían grabado fue un disco conjunto con la nórdica: Mount Wittenberg Orca (National Geographic Society Oceans Project, 2011).

domingo, 28 de febrero de 2010

Viaje a una portada #5


Están los Flaming Lips pre-The Soft Bulletin y los pos-The Soft Bulletin. Gog se renonoce más degustador de los primeros, cuando muy pocos los conocían y saboreaban (mola mucho más un grupo cuando sólo lo conoces tú y cuatro más). De hecho, su disco favorito de los de Oklahoma es Hit To Death In The Future Head (1992), hasta el punto de que piensa que no estaría mal poder sentarse alguna vez en esa misma taza del váter a plantar un pino en su honor.

viernes, 28 de agosto de 2009

Viaje a una portada #4


Con el reciente segundo disco de Throw Me The Statue ya disponible (Creaturesque) y con el ambientillo caldeado y de holganza que aún anda dando coletazos, le han entrado a Gog ganas de verse dentro de la portada del que fuera el primer álbum de los de Seattle (Moonbeams, 2008). Y más concretamente reencarnarse en la persona cuyo dedo gordo del pie asoma abajo a la izquierda, el testigo, espectador probablemente feliz, de la escena fluvial.

viernes, 6 de febrero de 2009

Viaje a una portada #3


Quién pudiera escaparse ahora de este largo invierno tan crudo y fustigador para tumbarse sobre esa misma arena californiana en que posó Neil Young para ilustrar su discazo On The Beach.

Se le ve al fondo, de espaldas, contemplando un mar en calma en lo que no parece ser un día demasiado claro ni radiante. En primer plano, una sombrilla, una mesa y dos sillas plegables, una maceta con una planta y el alerón de un coche semienterrado.

En la canción que da título al álbum canta Young:

Ahora estoy viviendo aquí en la playa,
pero esas gaviotas aún son inalcanzables.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Viaje a una portada #2


Tanto ha fascinado siempre esta portada de The Who a Gog que aún le gustaría viajar alguna vez hasta ese monolito de hormigón de Easington Colliery (Inglaterra) para tocarlo y, si puede ser, depositar como ellos una cálida meada en señal de admiración.

sábado, 16 de agosto de 2008

Viaje a una portada #1

Momento lírico veraniego: una chica que recordaba a Linda Ronstadt en la portada de Hasten down the wind.



Y ser ese jinete oscuro que galopa por la arena.