viernes, 27 de septiembre de 2019
sábado, 14 de septiembre de 2019
Sales en mi canción #98 // Últimamente se está muriendo gente que no se había muerto nunca #39: Daniel Johnston
La muerte esta semana de Daniel Johnston ha sido un acontecimiento luctuoso para muchos.
Soy de los que le gustan mucho un puñado de sus canciones, memorables alguna de las veces, pero no me sucede igual con sus discos, que me resultan demasiado irregulares, deslavazados de más. También me ha pesado siempre la idea, no digo que no fuera equivocada, de que sus trastornos mentales hacían de él un personaje de culto más allá de sus verdaderas cualidades musicales. Con todo, le reconozco su sensibilidad artística y me rindo ante la admiración que le profesaban muchos de sus colegas musicales.
Para honrar el nombre de Daniel Johnston, vayan aquí no temas propios o versiones ajenas de sus temas, sino tres loas de bandas que lo han citado en sus letras o directamente le han dedicado una canción:
> Peter Parker Experience - Danny (2004)
Danny, it's not easy
Danny, say I love you
> Deastro - Daniel Johnston Was Stabbed In The Heart With The Moondagger By The King Of Darkness And His Ghost Is Writing This Song As A Warning To All Of Us (2009):
The ghost of Daniel Johnston
Sings a song for you to cut your teeth
As a solitary dagger
Steals the sights that would have set you free
> Car Seat Headrest - Hey Space Cadet (2014)
I got a little drunk before I came here
frozen margaritas in Austin
the birthplace of Daniel Johnston
viernes, 6 de septiembre de 2019
La banda sonora de un libro #20: El dia del watusi, de Francisco Casavella
Cuentan quienes conocieran en persona a Francisco García Hortelano —Francisco Casavella para los lectores— que era un hombre grande, de tamaño considerable. El dato no tendría mayor relevancia si no fuera porque tras leer las más 800 páginas de El día del watusi (Anagrama, 2016) uno tiene la impresión de que para forjar un monumento literario semejante, con proporciones cuasi enciclopédicas y una estructura tan perfectamente granítica cincelada con esa precisión, hay que ser poco menos que un Obélix de las letras, esculpiendo palabra a palabra menhires con una fuerza propia de alguien que hubiese caído de niño en la marmita de la literatura. Casavella tenía un poderío y un vigor colosales a la hora de trazar historias y componer frases. Y en esa potencia residen tanto sus virtudes como sus defectos. Excesivo a veces; deslumbrante, otras. En cualquier caso, no deja indiferente a nadie. Como nadie podrá negarle una arquitectura narrativa sólida e impecable, tan perfecta, quizá con un final no del todo bien rematado, menos compacto, pero sin que deje resquicios en los pilares fundamentales en la obra que la haga venirse abajo.
A través de la vida protagonista de la novela, Fernando Atienza, se nos muestra un retrato desencantado de los años que abarcaron desde la Transición, con sus oscuros, tétricos, corredores del poder, hasta el pelotazo de corruptelas y regalías que fueron las olimpiadas de Barcelona. En lo particular, la obra es la ópera de un perdedor, un túmulo funerario en vida —un estar muerto en vida—, una pirámide colosal para un faraón del desastre existencial; tal es cantidad de indolencia que se acumula en las entrañas del protagonista, que su deriva personal sólo tiene un compromiso a fuego con la Nada.
Las referencias musicales son igual de vastas a lo largo de toda la narración. Hay música pop a toneladas, de diferentes épocas y variados estilos. La hemos recopilado en una playlist para goce de watusis, casavellanos o de cualquier degustador musical. El orden de las canciones sigue escrupulosamente su aparición en las páginas del libro; no se han secuenciado de ninguna otra manera. No he encontrado en la plataforma de streaming ninguna de Los Novios, El Hombre de Pekín, New Buildings, Psicópatas del Norte, Klaustrofobia, Kakao P’al Mono, Dios, Nervios Rotos, Disciplina Inglesa, Quinto Congreso y The Gynecologist. Las que más abajo van marcadas con un asterisco son las que aparecen específicamente citadas por el autor. El resto de canciones —Casavella nombra artistas pero no temas suyos— son de mi elección. Al escogerlas, he procurado, por un lado, no cometer anacronismos, puesto que Casavella utiliza los referentes muchas veces para ambientar la época en que se halla la historia en ese momento; por ejemplo, cuando se mencionan The Rolling Stones, tiene que ver con su concierto en Barcelona en 1977, así que el tema que yo he escogido no es de un álbum posterior a esa fecha. Y lo mismo con otro buen número de referencias (excepción: la de Los Especialistas, porque no he encontrado otra en la plataforma). Por otro, he pretendido que evocaran, aunque fuese de refilón, algo de la historia que se narra en el libro (por ejemplo, las de Beatles, Ramones, Coyotes, Kaka de Luxe, Objetivo Birmania, Brighton 64, Loquillo...).
Los Bravos - Black is Black *
The Beatles - A Day In The Life
Renato Carosone - Torero *
José Feliciano - Qué será *
Jimmy Frey - Rosas a Sandra *
Los Diablos - Un rayo de sol *
Pedro Vargas - El rey *
Nino Rota - El padrino (Love Theme) *
Nelson Ned - Déjame si estoy llorando
Vino Tinto - Habla, pueblo *
Lina Morgan - Gracias por venir *
Leo Ferré - Avec Le Temps *
Abba - Fernando *
Glenn Miller - Chattanooga-Choo-Choo *
Charlie Parker - Ornithology
Luis Pastor - Lluvia de mayo
Raphael - Mi gran noche
Paul Anka & Rita Pavone - Oh Carol *
Françoise Hardy - Tous les garçons y les filles *
The Rolling Stones - Sympathy For The Devil
Willie Rosario - Let’s Bogaloo *
Chubby Checker - The Watusi *
Ventures - Wah Watusi *
Charles Kynard - El toro Poo-Poo
Ray Barretto - El watusi *
Manolo Caracol - Cuando yo te conocí
Karina - El baúl de los recuerdos *
Velvet Underground & Nico - All Tomorrow’s Parties
Elvis Costello - Watching The Detectives
Talking Heads - Psycho Killer
The B-52’s - Rock Lobster
David Bowie - Heroes
Bob Marley - Could You Be Loved
The Ramones - I Wanna Be Sedated
Rebeldes - Cerveza, chicas y rockabilly
Los Negativos - Graduado en underground
Los Secretos - Sobre un vidrio mojado
Los Canguros - El Dorado Whisky Club
Zombies - Extraños juegos
Ilegales - Tiempos nuevos, tiempos salvajes
Los Enemigos - Desde el jergón
Los Burros - Huesos
Los Mestizos - La pócima del amor
Los Ratones - Más fiestas
Los Especialistas - Vivo vivo
Los Novios -
Vulpes - Me gusta ser una zorra
Los Rápidos - Confusión
Decibelios - Vacaciones en el Prat
Los Coyotes - Esta noche me voy a bailar
Los Nikis - Diez años en Sing-Sing
Alphaville - De máscaras y enigmas
Polansky y El Ardor - Ataque preventivo de la URSS
La Frontera - El límite
Gabinete Caligari - Al calor del amor en un bar
Los Intocables - No hay futuro
Melodrama - La meva festa
Dinarama - Perlas ensangrentadas
Loquillo y los Trogloditas - Rompeolas
El Hombre de Pekín -
UA - La ciudad sin fin
TNT - Deberías tener cuidado
PVP - Miedo
Kaka de Luxe - Borracho no se puede conducir por la ciudad
PP Tan Solo - Quiero ser guitarra de Siniestro Total
Oviformia, Sci - La luna la nuit
La Fundación - Todo pensado para no durar
Radio Futura - Oscuro affair
New Buildings -
Esplendor Geométrico - Moscú está helado
Aviador Dro y Sus Obreros Especializados - Programa en espiral
Berlín - Cuando el cielo deje de existir
Objetivo Birmania - Desidia
Brighton 64 - Barcelona Blues
Minuit Polonia - Teléfonos
Kamembert - Sha La La
Mermelada - Coge el tren
Glutamato Yeyé - Danzad, danzad, malditos
Ultratruita - L’esquizofrénic
Semen Up - Lo estás haciendo muy bien
Johnny Juerga y Los Que Remontan El Pisuerga - Bertha
Psicópatas del Norte -
Klaustrofobia -
Kakao P’al Mono -
Dios -
Danza Invisible - Ocio y negocio
Un Pingüino En Mi Ascensor - Espiando a mi vecina
091 - La vida que mala es
Toreros Muertos - Yo no me llamo Javier
Derribos Arias - Branquias bajo el agua *
Siniestro Total - Me pica un huevo
Golpes Bajos - No mires a los ojos de la gente
Parálisis Permanente - Autosuficiencia
Ejecutivos Agresivos - Te espío
Gatos Locos - Prende una vela por mí
Nervios Rotos -
Delincuencia Sonora - Mamones
Seres Vacíos - La casa de la imperfección
Nacha Pop - Magia y precisión
Liquid Car - Com Ho faràs
Último Resorte - Johnny Mofeta
Peor Imposible - El medidor del tiempo
Sindicato Malone - Sólo para robar
Aerolíneas Federales - Soy una punk
Disciplina Inglesa -
Quinto Congreso -
Rebel
Dean & The Stars Cats feat. PJ Proby - Rock ‘n’ Roll Heart
Yellowman - Lost My Love
Elvis Presley - Return To Sender
Dion Di Mucci - Save The Last Dance For Me
Wreckless Eric - Whole Wide World
Ian Dury - Sex and Drugs and Rock & roll *
The Monochrome Set - Golden Waters
Brian Wilson - Love & Mercy
The Walker Brothers - The Sun Ain’t Gonna Shine Anymore
The Rezillos - Flying Saucer Attack
Bob Dylan - Mr. Tambourine Man *
The Impressions - People Get Ready
The Routers - Let’s Go *
The Surfaris - Wipe Out *
Scott Walker - Track Three (del álbum Climate of hunter *)
Peter Gordon & Love Of Life Orchestra - Beginning Of The Heartbreak
The Theoretical Girls - Lovin’ In The Bed
The Gynecologist -
Throbbing Gristle - Walkabout
Pere Ubu - The Modern Dance
The Residents - Read Rider
Four Tops - Reach Out, I’ll Be There
Ritchie Valens - La Bamba *
Paolo Conte - Wanda, stai seria con la faccia ma però *
viernes, 23 de agosto de 2019
Discos con portada con discos #83
Bill Haley & His Comets - Armchair Rock 'n' Roll (MCA, 1978)
Chelsea - Alternative Hits (IRS, 1980)
Los Ruidos - Si te gustan los toros (FonoAstur, 1982)
Tuxedomoon – Ship Of Fools (Cramboy, 1986)
Varios - House Party [Original Motion Picture Soundtrack] (Motown, 1990)
Fat Boy Slim - Praise (Skint, 1998)
Varios - Elefant dosmiluno (Elefant, 2001)
Jamie T – Panic Prevention (Virgin, 2007)
Carla Bruni – No Promises (Naïve, 2007)
Jorge Ilegal Y Los Magnificos – El Guateque Del Hombre Lobo (Pop Up Música, 2012)
Betty Dittrich – Gute Jungs Böse Mädchen (EMI, 2013)
Ultimate Painting – Green Lanes (Trouble In Mind, 2015)
Nick Waterhouse – Never Twice (Innovative Leisure, 2016)
The Smittens – City Rock Dove (Fika Recordings, 2018)
jueves, 22 de agosto de 2019
Las nuevas aventuras del llanero solitario #53: Martin Frawley
Uno de los mayores pecados en las reseñas musicales es, como dejó escrito Boris Vian, liarse a describir a un músico comparándolo con otro u otros más o menos conocidos por el lector, pero al que puede que no le interese ni una nada. Dicho esto, que es máxima que intenta seguirse como un mandato en En Esta Quiero Humo, es imposible de toda imposibilidad escuchar el primer corte de Undone At 31 (Merge, 2019), el álbum de debut en solitario de Martin Frawley, sin que inmediatamente nos asalte la impresión de que ahí hay un deje demasiado evidente al Lou Reed de «Walking On The Wild Side». Pero pronto brota un teclado que nos engancha y nos eleva unos centímetros de felicidad del suelo.
El teclado. Los teclados. Incluso algunos sutiles sintes. Parece que es la nueva dirección musical emprendida por el que fuera uno de los fundadores de Twerps. Ya no se trata sólo de un ejercicio de guitarras jangle como la banda madre. Encima aquí la guitarra se somete, en algunos temas, a efectos que van más allá del jangle pop, por ejemplo a modo de ligeras distorsiones. Así que aquí está el nuevo Frawley terminada la fiesta de Twerps, tras la separación en todos los sentidos de la otra fundadora, Julia McFarlane. Él sigue viviendo en Melbourne; y le sigue acompañando Angus Lord, bajista del grupo. Los teclados del disco los comparten Stewart Bronaugh y el propio Frawley. La batería es cosa de Matthew Harkin.
El segundo corte del álbum, «End Of The Bar», es sin duda el más interesante. Lo conduce un piano que no deja de soltar riffs alocados y un intenso ostinato que casa con el tono chulesco, como amenazante, con que canta Frawley aquí. Todo ello predispone a pensar que se trata de un ajuste de cuentas; él sabrá con quién, aunque los demás nos hacemos una idea. Atendiendo a la letra, resulta casi imposible no pensar que los versos finales son una referencia a la canción de The Go-Betweens «Unkind and Unwise»:
I’m at he end of the bar
I am unkind
I am unwise
But I’m honest from the start
El resto de la docena de canciones tiene detalles por todas partes para comentar. El aire rockanrollesco de «What’s On Your Mind»; esa batería seca y exacta de «Chain Reaction»; el paisaje country pintado en «Lo And Behold»; o la preciosidad que es «Something About Me», erigida solamente con sintes y violín. Termina el álbum con dos piezas ralentizadas, delicadas, intimistas, de un tono algo más apagado, como si hubiese llegado el final del día y Frawley se hubiese retirado a su casa para mecerse en un abandono apaciguador.
En definitiva, Frawley nos deja un sonido más variado que con Twerps, abre otros ángulos y otras perspectivas, nuevos caminos musicales por los que, esperemos, nos deje acompañarle.
domingo, 4 de agosto de 2019
Género chico #80
Son de los renuevos más refulgentes del árbol indie nacional. Además, enriquecen la escena con bien dispares orígenes geográficos. Las tres bandas han publicado en 2019 grandes temas en pequeño formato.
Banda hispano-inglesa en la que Stephen y Elisa alternan las voces. Ella, además, toca la batería. A ritmo trepidante, expresan nihilismo existencial, su malestar en un mundo que no parece convencerlos; aunque pueden ser poéticos cuando quieren, como en («Estrellas»):
He vaciado mi cerebro
y lo he llenado de estrellas,
cuando quiero las contemplo
sin que nadie se dé cuenta
La primera cara está producida por Linda Guilala.
He vaciado mi cerebro
y lo he llenado de estrellas,
cuando quiero las contemplo
sin que nadie se dé cuenta
La primera cara está producida por Linda Guilala.
> Faraón y Los Sarcófagos: La maldición (Caballito Records, 2019, 10’’)
De Jaén vienen, misteriosos y esquivos, con este descollante recopilatorio de su cancionero (que hasta ahora sólo era digital) envuelto en vendas. Vaya por delante que la cubierta del disco es chula, pero pocas veces una portada llevará tanto a engaño. Si la silueta de los Ramones promete guitarras y racarraca, no será lo que se escuche; ya puestos, un dibujo de Los Pegamoides habría resultado mucho más aproximado. Pero «Ramona» se titulan dos cortes del disco, así que aceptemos sus querencias ramonianas.
A la hora de componer, tienen una chispa única. Meten teclados y profesan un declarado amor por el pop entre costumbrista y chufletero, a veces un punto oscuro y siempre de fondo con una segunda intención más seria de lo que puede interpretarse a primera escucha.
Los quiero tanto que pondría su nombre a una frutería.
> Melenas: Ya no me importa b/w Si tú me quieres (Nebula Recordings/Snap! Clap! Club/Elsa Records, 2019, 7’’)
Después de su elepé de debut de 2017, el cuarteto pamplonica ameniza la espera con un single en cuya cara A aparece uno de los mejores temas que han grabado hasta el momento. El sonido sale a propulsión de sus instrumentos, un chorro de ritmo lleno de vida y cohesión. Cuatro individualidades que hacen avanzar el tema como un todo sólido, compacto, inquebrantable. Hacía mucho que no se oía por aquí un cohete musical así. Y verlas en directo es aún más emocionante.
> Melenas: Ya no me importa b/w Si tú me quieres (Nebula Recordings/Snap! Clap! Club/Elsa Records, 2019, 7’’)
Después de su elepé de debut de 2017, el cuarteto pamplonica ameniza la espera con un single en cuya cara A aparece uno de los mejores temas que han grabado hasta el momento. El sonido sale a propulsión de sus instrumentos, un chorro de ritmo lleno de vida y cohesión. Cuatro individualidades que hacen avanzar el tema como un todo sólido, compacto, inquebrantable. Hacía mucho que no se oía por aquí un cohete musical así. Y verlas en directo es aún más emocionante.
viernes, 2 de agosto de 2019
Cosas de hermanos #83: los Amador
Los Amador, Raimundo y Rafael, se unieron brevemente con Kiko Veneno para formar uno de esos grupos cruciales, que a manera de un big bang posterior dan lugar a múltiples y esenciales encarnaciones para la historia de la música: Veneno. Los hermanos lo intentaron después con Pata Negra, pero las relaciones personales son siempre difíciles aunque se lleve un buen porcentaje de la misma sangre por las venas. Raimundo luego ha sido un icono de la guitarra flamenca. Kiko continuó una muy bien reconocida carrera en solitario, además de colaborar con numerosos artistas y de producir a a alguno de ellos.
De Veneno más algunas cavilaciones sobre el gazpacho he escrito algo en el blog de La Fonoteca.
De Veneno más algunas cavilaciones sobre el gazpacho he escrito algo en el blog de La Fonoteca.
sábado, 6 de julio de 2019
Una pequeña historia del rock a través de una sola portada #11: The Members
El legendario grupo de pub rock, que retomó su actividad musical en 2007, ahora aparecen versioneando temas ajenos. Arriba a la derecha en la portada figuran los nombres de algunas de las bandas que adaptan. Súmense otros artistas consagrados del tipo Bowie o Velvet Underground.
domingo, 9 de junio de 2019
Y ellos se juntan #104: The Golden Rail
Cualquier diseñador de moda sabe, o al menos intuye, que por mucho que se aspire a ser un icono de la modernidad, lo que verdaderamente conduce a la inmortalidad es convertirse en un clásico. Lo clásico, sea cual sea la disciplina o el campo artístico al que se aplique, permanece, es imperecedero y será el modelo a partir del cual las siguientes generaciones de creadores iniciarán su andadura, bien sea para parecerse o para todo lo contrario. No hay que confundir algo clásico con algo meramente académico, de vieja escuela, aburrido y sin vida. Lo clásico de verdad está dotado de proporción y estilo; la proporción confiere armonía y elegancia, y del estilo lo dijo todo Coco Chanel: «la moda pasa, sólo el estilo permanece».
Desde las primeras notas de Sometimes When (Pretty Olivia/You Are The Cosmos, 2019), de The Golden Rail, se percibe ese aroma que identifica a una obra llamada a ser clásica. La realidad es que es un disco que nace siendo un clásico en sí mismo. No sólo porque las melodías de jangle-pop que lo componen sean perfectas y canónicas; es que tienen estilo y, sobre todo, emocionan. En ellas rezuma ese suplemento intangible que hace que algo sea extraordinario, es decir, más allá de lo común. No se puede aspirar a nada mejor si se quiere perdurar. Y este disco emociona hoy y seguirá emocionando dentro de décadas.
Todas las composiciones del álbum son de Ian Freeman y Jeff Baker. Completan el cuarteto el bajista Dave Chadwick y la baterista Saki Garth. Si bien a ellos tres se les puede seguir el rastro de sus andanzas musicales por otras bandas australianas (Header, The Palisades, The Jangle Band, Rainyard) desde hace décadas, no ocurre lo mismo con ella. Tampoco es que ese detalle tenga la más mínima trascendencia. Importa más sentir cómo su batería fortalece las gloriosas guitarras de sus compañeros acompasándolas y sosteniéndolas. Además, aunque no se resalta en los créditos del disco que Garth acompañe también con la voz, puede vérsela en algún vídeo tocando con alguna banda local haciendo coros mientras mueve las baquetas, algo que también practica con The Golden Rail cuando tocan en directo.
domingo, 24 de marzo de 2019
Ellas llevan el ritmo #77
Nueva edición del Madrid PopFest. Tengo agujetas de dar tantos abrazos. De lo más llamativo del cartel en esta ocasión no ha sido la cantidad en sí de mujeres que integraban los grupos, muchas, sino la naturalidad que había en ello, tanto en la elección de las bandas como en el papel activo de ellas en los conjuntos.
Y encima un buen número llevan el ritmo tras los bombos y los platos.
> Ana Martorell, de Luces Negras, trío de indie pop barcelonés.
>Bea, de Amparito, que hacen pop garajero desde Madrid con descaro y actitud.
> Lisa Goldstein, de Pale Lights. La banda de Brooklyn, algunos de sus miembros con raíces en Comet Gain o Cinema Red & Blue, le da al pop de guitarras de manual, muy bien ejecutado y enorme oficio.
> Rachel, alias Rach, de Peaness. Su pop coquetea a veces con el mainstream, pero son divertidas, contagiosas, tienen temas pegadizos y bailables, y Rach es condenadamente buena con las baquetas. Fucking Brexit.
lunes, 5 de noviembre de 2018
domingo, 4 de noviembre de 2018
El arte del calzador #29: Perapertú
El debut de Perapertú se titula igual que la novela del escritor egipcio Naguib Mahfuz: Miramar (El Genio Equivocado, 2018). La calidad que hay en todo él se encuentra tanto en la música como en las letras, y además le acompaña un diseño fresco y llamativo. He utilizado el disco para acompañar uno de los platos que comento en La Gastroteca de La Fonoteca. Copio aquí los párrafos relativos a las cuestiones musicales del álbum:
Las letras de las canciones evidencian que Moussa es un asiduo de los libros. Las referencias literarias y artísticas son constantes (Cézanne, Art Decó, la ínsula Barataria, el poeta Drummond de Andrade) y es capaz de encajar sin despeinarse palabras como obituario, sinople, ostracismo, pericardio, clorofila o cian. Su mérito, claro, está en incluir todo eso y que el conjunto se resulte natural, que no chirríe ni asome un ápice de pedantería por ninguna esquina. Eso cuando el texto no es directamente pura poesía, como ocurre en “Dibújalo antes”.
En lo musical, la gama de matices que aportan principalmente los sintes y los teclados confieren a los diez cortes un toque alucinado y fantástico. Hay un punto de animada extravagancia en las atmósferas que recrean, como de fondo marino, canciones como peces que palpitan entre los restos de antiguos naufragios. A veces suena tribal; otras, una pincelada tropical, y siempre colorista como un cuadro de Cézanne. Y la alucinación alcanza el culmen con la ayuda de un bombardino y una trompeta desenfrenados en “Amor de Java”.
sábado, 3 de noviembre de 2018
Dime qué lees y te diré cómo se llama tu banda #33: The Clash
La guerra. Siempre hay una guerra detrás.
A Arturo Barea, republicano comprometido y colaborador directo durante la II República y el confrontamiento bélico, le tocó vivir el asedio de Madrid. En 1938, casado con la austriaca Ilse Kulcsar, se refugió en Inglaterra, país que tiempo después le otorgaría la nacionalidad inglesa. Allí escribió y publicó una de las obras más representativas del exilio, La forja de un rebelde (1941-1944). En España, obviamente, la dictadura sepultó la existencia de la novela; y hasta 1951 no se publicó en su lengua original, en Argentina. Mientras, traducida al inglés por la mujer de Barea, The Forging Of A Rebel figura entre los libros españoles más vendidos en el extranjero.
Compuesta por tres partes, en inglés se titularon, respectivamente: The Forge, The Track y —sorpresa— The Clash. En efecto, de ahí proviene el nombre de la banda de Joe Strummer, quien siempre anduvo muy interesado por la Guerra Civil española y la causa republicana. «Granada, oh ma corazón».
jueves, 1 de noviembre de 2018
5 sobre... #40: Pam Berry
Pete Astor se halla en una nueva juventud creativa. Tras mucho tiempo varado en otros puertos, últimamente ha publicado dos álbumes, se ha subido con regularidad a los escenarios y se ha involucrado en proyectos novedosos para él desde el punto de vista artístico, como por ejemplo el de acento electrónico en The Fairlight Myth.
El segundo de esos dos discos mencionados ha salido en 2018. Aún así, acaba de publicar un nuevo single, esta vez en el sello WIAIWYA. En la cara A va todo un clasicazo, dedicado al actor y guionista británico Peter Cook. La cara B es una exquisita pieza de orfebrería, en la que se acompaña de la voz de Pamela Berry.
Vieja amiga Pam Berry. Como Astor, tuvo su momento artístico más álgido en la década de los noventa y también es una figura que regresa ahora a la actualidad. En aquel entonces formó parte de un puñado de bandas, además de la más señera, Black Tambourine. Hoy se acuerdan de ella aquellos amigos y artistas más jóvenes, que la reclaman para que colaboren con ellos. Vamos a escuchar algunos de estos trabajos, de adelante hacia atrás.
Aunque ya había participado en el LP de Astor de este mismo año, nos detenemos en la más reciente, la rabiosamente delicada «Petrol & Ash»:
En 2014 lo hizo con Whitered Hand, en el homenaje homónimo del conocido grupo de Berry:
Y ese mismo año quizá tuvo una de las llamadas más sorprendentes, la de Gold-Bears, para que hiciese los coros acompañada de su guitarra en este tema del álbum Dalliance (Slumberland Records):
La verdad es que no menos llamativa fue su aparición en el I, Lucifer (PIAS, 2004), de The Real Tuesday Weld, un interesante como tan poco conocido pop de tintes cabareteros:
Y, vale, de acuerdo, lo de los australianos The Lucksmiths tampoco sería una de las primeras opciones que se te ocurriría pensar para un trabajo conjunto:
Bonus track > Mucho que reconocer a Pam Berry, y con razón. Hasta The Shins le han dedicado una canción:
Y, vale, de acuerdo, lo de los australianos The Lucksmiths tampoco sería una de las primeras opciones que se te ocurriría pensar para un trabajo conjunto:
Bonus track > Mucho que reconocer a Pam Berry, y con razón. Hasta The Shins le han dedicado una canción:
domingo, 28 de octubre de 2018
Faropedia #25 // Viaje a una portada #10
Para ilustrar la portada de 20 Jazz Funk Greats (Industrial, 1979), Throbbing Gristle no recurrieron a una factoría o un paisaje de chimeneas fabriles, como cabría pensar escuchando su sonido industrial y sintético, sino que se fueron a posar a uno de los acantilados próximos al cabo de Beachy Head (Inglaterra).
Hoy sabemos (san Guguel Maps) que la niebla ocultaba un pequeño faro, y que muy cerca se encuentra un coqueto bed & breakfast que está pidiendo a gritos una visita.
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