Ha sido un descubrimiento totalmente azaroso el de esta neozelandesa inquieta, de voz aniñada e ideas musicales muy interesantes. Su disco Lil’ Golden Books (Lil’ Chief, 2011) está repleto de sonidos y de detalles para catar; la minuciosa construcción de algunos temas se diría casi arquitectónica. A ella —Chelsea Nikkel— y al álbum les lastra el concepto demasiado infantilizado que ha utilizado, pero por dentro hay más vitriolo del que se deja entrever.
El caso es que «The Cigarrette Duet», cantada a dúo con Jonathan Bree (The Brunettes), como si fueran unos Lee Hazlewood y Nancy Sinatra polinesios y a remojo, te da un buen pellizco, sobre todo cuando hacia al final entra esa guitarra con reverb del propio Bree; entonces te dan ganas de tirarte a la piscina con ellos.
También tiene un momento plátano Baloo:
Habrá que seguirla.
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