La portada repele más que un antimosquitos; y no queráis ver las fotos del interior… Encima el nombre de la banda no lo pueden pronunciar correctamente ni en Noruega, patria de este trío. Pero a Gog le recomendó la escucha no hace mucho el amigo bruselense de este blog y, oye, es que además lo produce Erlend øye.
Los hermanos Axel y Pål Vindenes o son unos cachondos mentales o es que, definitivamente, en su país hace un frío de calzón de cuello alto, porque Hest (Bubbles, 2011) es un álbum para sudar, para sudar bailando, para no parar de bailar, desenfadado, divertido, hedonista. Los fuegos artificiales nos maravillan, aunque cuando acaban desaparecen sin dejar rastro y no retenemos nada de ellos; hemos pasado un buen rato contemplándolos, después nos limitamos a esperar a la siguiente ocasión. Pues algo de eso tiene este álbum: una vez ha terminado, no nos deja ninguna huella trascendente, pero mientras duró, ¡qué bien nos lo pasamos!
Aprovecha ahora que vienen fiestas y ponlo en las reuniones familiares o en los saraos de la oficina. Quedarás como el guay que eres, todos se lo pasarán bien (es infalible, garantizado) y aunque puede que a tu tía la soltera se le suelte el refajo de tanto «mover el esqueleto» (es expresión suya), a cambio volverá a darte un aguinaldo como cuando eras un chaval. Y tu conciencia de exquisito catador musical quedará tranquila porque, oye, recuerda, lo produce Erlend øye.





















