viernes, 21 de agosto de 2020

5 sobre... #43: baseball

Es el béisbol un deporte de lo más peculiar y mucho más complicado de lo que parece. ¿Dar a una pelota con un palo? Pues bien, es tal su dificultad que el jugador que consigue batear una media de un 33% de los lanzamientos que le hacen los pitchers está considerado un portento. Nadie en la historia ha conseguido acabar su carrera deportiva con un 40% de aciertos al bate (el récord en una temporada se ha alcanzado dos veces con un 39%). Estos guarismos, en cualquier otra modalidad deportiva, serían inadmisibles. Un alero que no encesta ni la mitad de sus tiros, un tenista que no mete ni la mitad de sus primeros saques, etc., son peor que mediocres. En béisbol la mediocridad la marca la "línea Mendoza", es decir, conseguir un 20% de bateos o menos. El nombre proviene del jugador mejicano Mario Mendoza, muy buen defensa pero un colador con el bate, que acabó su carrera con un 21% de promedio. Antes de la era de Internet, en las ediciones dominicales de casi todos los periódicos de Estados Unidos, las secciones de deportes incluían un listado de los bateadores y sus promedios de bateo; como no había espacio suficiente para ponerlos a todos, los periódicos no publicaban la lista completa de bateadores y se detenían cuando llegaban a los del .200, donde con frecuencia aparecía el nombre de Mario Mendoza. La expresión the Mendoza line la acuñó un compañero suyo en los Mariners. Hoy día, cruzarla determina, simplemente, que eres un pésimo bateador. 

En Athens, a mediados de los años 90, Andres Galdames, John Troutman, Lori Carrier, Margaret MauricePaul Deppler pensaron que era una buena acuñación para el nombre artístico de una banda. The Mendoza Line tuvieron vida discográfica de 1997 a 2007; casi una decena de discos, alguno de ellos muy por encima de la línea Mendoza del pop independiente (por ejemplo, We’re All In This Alone). 



Si darle a la pelota no es sencillo, defender también tiene sus aprietos. Para empezar, es necesaria una gran coordinación corporal y después saberse coordinar con los compañeros. Yo La Tengo también tomaron su nombre de una anécdota beisbolera, en este caso relacionada con los problemas que puede haber en defensa. Durante la temporada de 1962, Richie Ashburn, el centerfield de los New York Mets, estuvo a punto de colisionar con el short stop Elio Chacón, cuando ambos trataban de coger una bola en el aire. Ahsburn gritó “I got it”, pero Chacón solo hablaba español así que al final Ahsburn tuvo que aprender a decirlo en español: “yo la tengo”. Unos cuantos partidos después, en una situación similar, Ashburn dijo ese “Yo la tengo” recién aprendido, sin percatarse que el leftfielder, Frank Thomas, no sabía español y terminó chocándose con él. Al final, todo el equipo tuvo que aprender la frase en español para que sus jugadores no terminaran chocándose entre ellos a la hora de correr a coger una bola.

Cumpliendo con lo que promete su nombre, mucho más allá han ido The Baseball Projectla superbanda formada por Peter Buck, Steve Wynn, Linda Pitmon y Scott McCaughey. Aún en activo, llevan cuatro discos de estudio más uno en directo dedicados en exclusiva todos ellos a cantar las hazañas del mundo del béisbol americano: sus leyendas, sus míticos registros y en general todo un anecdotario propio del abuelo Cebolleta. Es un deporte que se presta mucho a ello.



Dejando constancia de los discos de The Baseball Project, en los que cualquiera de sus canciones serviría para ilustrar el tema, destacaremos a continuación otras cinco compuestas por otros tantos artistas a los que alguna vez les llamó la atención el asunto beisbolístico.

Pavement - Major Leagues (en Terror Twilight, 1997)
El título se refiere a la liga de baseball o MLB en sus muy conocidas siglas. Amores de primera división para el último álbum que grabaron. Un bonito medio tiempo.


> For Stars - Baseball (en el CD single How It Goes, 2001)
A estos californianos se les cita escasamente y se les revisita aún menos, así que es esta una ocasión pintiparada para reivindicarlos. Estuvieron poco tiempo funcionando, pero ahí dejaron cuatro placenteros discos.

> Belle And Sebastian - Piazza, NY Catcher (en Dear Catastrophe Waitress, 2003)
Los únicos de la lista que no son estadounidenses, y se convendrá en lo curioso que resulta ver a los de Glasgow acudir a un legendario catcher de los Mets como fuente de inspiración. Canción acústica, aparentemente menor, con referencias ambiguas y mención al "Walk Away Renee" de The Left Banke, que al poco vesionearan con mucho éxito los Four Tops.


> Kanye West - Barry Bonds (en Graduation, 2007)
"And here's another hit, Barry Bonds", canta West. Los días en que jugaba Barry Bonds, en la bahía de San Francisco había gente en barcas esperando a recoger alguna pelota que sacara del campo de un batazo el muy bestia; lástima que el final de su carrera se viera enturbiado por un quítame de allá esos esteroides.
Y West marcándose otro home run con este disco. 



> Chuck Prophet - Willie Mays Is Up At Bat (en Temple Beautiful, 2012)
Qué buen tipo parece Chuck. Se le ve noblote. Y en concierto es un entregado intérprete. De ese electrificado y vibrante álbum, entre los mejores que ha hecho, sobresale este recuerdo a un bateador mítico de los Giants de San Francisco, ciudad de acogida del propio Prophet.

 

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