domingo, 15 de diciembre de 2019

Ellas llevan el ritmo #80 // ¿Y tú de quién eres? #30


Un bajo, una batería y un sintetizador. Nada más. No, no hay guitarra. Además, bajo palpitante, espeso; batería seca, metronómica; sinte oscuro, crujiente. Es decir, lo que en otra época era el post-punk. 

Las baquetas son cosa de Lola Dompé. Las cuatro cuerdas las pulsa Halle Gaines (a.k.a. Halle Saxon). Las teclas y los botones los estruja Izzy Glaudini, que también es la voz cantante. Un trío en formación diríase casi militar: los teclados en primera línea, en avanzadilla al ritmo de los tambores, mientras el bajo cubre la retaguardia. 

El entretenidísimo Signal (Stones Throw, 2019), su estreno discográfico, está grabado en un estudio de su ciudad, Los Angeles. El asunto adquiere relevancia cuando sabes que el nombre del trío sale de una canción homónima de otra banda femenina angelina, The Go-Go’s. Y aún queda por señalar otro dato determinante para dejar asentada la época en la que se miran y el género que practican: el motor percusivo, la mencionada Lola Dompé, es hija de Kevin Haskins, o sea, el batera de Bauhaus

En Signal desarrollan once temas que se le pasan al oyente en un instante. Cabe preguntarse si toda esa oscuridad es más pretendida que natural, pero son once cortes sólidos y sugestivos, con la suficiente cantidad de momentos brillantes, todo ello a cargo de una banda consistente perfectamente acompasada.

sábado, 14 de diciembre de 2019

En Re de reedición #11: The Ejectors

Se dice de Austin que es un oásis en Texas, un lugar más o menos ajeno a las maneras y a las mareas ultraconservadoras del estado. Poco más puede esperarse bueno de Texas, con sus vastas extensiones salteadas de pozos petrolíferos y sus cowboys de los de sombrero de ala ancha y botas camperas. Ni siquiera de Dallas cabe esperar algo destacable; no merece la pena recordar lo que sucedió allí. La historia que sigue no es más que otro caso de la manida máxima de que la excepción confirma la regla: en Texas hay alguna otra cosa satisfactoria, aunque todo por allá produzca mucha aversión. 



El punk fue una bacteria mugrienta que se extendió por prácticamente todos los confines musicales del mundo. Llegó, infectándolo, a Fort Wort, localidad próxima a Dallas donde creció una escena punk renombrable. ¿Punks en Texas en los años ochenta? En efecto. Incluso antes. The Ejectors fueron uno de los exponentes de la segunda hornada. Se hartaron de dar conciertos de forma regular en los garitos del área, con bandas de un pelaje similar como Telefones, Ralphs, Teenage Queers o NCM. El repertorio principal de The Ejectors, como ocurre casi siempre al principio, eran versiones y más versiones, hasta que le pillaron el truco a la musa creativa propia. Grabaron entonces un 7’’ que sonó mucho en las emisoras universitarias independientes. “Hydro-Head” y “Little Johnny” ocupaban sendas caras. Se grabaron muy deprisa, como si estuviesen robando el cepillo de una iglesia, en el estudio de Rainbow Sound, que se dedicaba principalmente a grabar música cristiana. Se prensaron 1200 ejemplares, que volaron de las tiendas; inmediatamente hicieron una segunda remesa con 1300 más. 



Aunque uno de los miembros decidió abandonar justo después, el resto, ahora cuarteto, continuó. Llegaron a grabar el material de un álbum. Y aquí comienza la historia que queremos contar hoy. 

Fue en diciembre de 1981. Ashley Parrish (guit.), Fred West (bat.), Scott Tuomey (voz) y Richard Dotson (bajo) se metieron en un estudio de grabación y dejaron niqueladas una docena de piezas del mejor punk rock-new wave. En este momento se abre un insondable agujero negro informativo y numerosos puntos sin explicación suficiente. El material grabado nunca pasó al formato de vinilo. Se dice que de repente dejó de interesarles la escena y que decidieron centrarse en sus estudios. Afortunadamente, West encontró las cintas veinte años después, en una caja al fondo de un armario (en EEUU los armarios tienen un fondo de dimensiones colosales). Se las entregó a un experto (no sabemos quién) que las restauró. Y de ahí a Roma, para que lo publicase en 2006 el sello italiano Rave Up Records, en su colección de "American Lost Punk". Pero todo había cambiado; por aquel entonces, Parrish era profesor de instituto, Tuomey, abogado, y Dotson trabajaba en IT. Para nuestra suerte, ahora disponemos de maravillas como esta:  



Dos notas finales: 
Existen bastantes recopilatorios de punk tejano que prometen contener tesoros refulgentes. 
La información para componer este texto ha salido de la contraportada del álbum (RUR046) y de un artículo del blog Cheap Rewards.

viernes, 13 de diciembre de 2019

Dime qué lees y te diré cómo se llama tu banda #34: Katrina & The Waves

The Soft Boys → Kimberley Rew → Katrina & The Waves → Ganadores de Eurovisión 1997 es una de las sucesiones más estrafalarias e insospechadas de la historia del pop. 

Kimberley Rew, Katrina Leskanich, Alex Cooper y Vince de la Cruz formaron el grupo Katrina and The Waves en 1981 en Cambridge (Reino Unido). Lo del Waves del nombre provenía del grupo que Cooper y Rew habían creado en los años setenta. El nombre estaba tomado a su vez del libro The Waves de Virginia Wolf, de quien Cooper era pariente lejano. Rew había dejado a los Waves en 1978 para unirse a los Soft Boys de Robyn Hitchcock, también en Cambridge. Tras dos discos monumentales —Can Of Bees [1979] y Underwater Moonlight [1980]— se dijeron un par de cosas, entre ellas, hasta la vista. Rew volvió entonces junto a su colega Cooper y montaron el proyecto de Katrina. Una de esas decisiones que resultan acertadas y te regalan una vida afortunada: pegaron un pelotazo mundial a la primera con “Walking On The Sunshine”. Y uno siempre se acuerda de Barry:


Continuaron publicando discos, hasta que tiempo después, como unos Midas musicales, Katrina & The Waves ganaron Eurovisión en 1997 con “Love Shine A Light” (compuesta por Rew), representando al Reino Unido. 


Tras la definitiva bajamar de las olas en 1999, Rew continuó haciendo discos en solitario. En 2002 volvió a juntarse con Hitchcock (Nextdoorland fue el interesante desenlace, aunque sin el brillo y el fulgor de antaño). Katrina, que era estadounidense, intentó de nuevo la cosa eurovisiva ahora cantando para Suecia, pero el asunto salió mal.

jueves, 12 de diciembre de 2019

Sales en mi canción #99: Desmond Dekker

Según se lee en la mastodóntica novela del jamaicano Marlon James, los Beatles sólo mencionaron a otro músico en sus canciones. Ellos, tan citados hasta la saciedad. Fue a Desmond Dekker en «Ob-La-Di, Ob-La-Da». Era la época en que el reggae y el ska empezaban a calar en la isla; de isla a isla.

Desmond has a barrow in the marketplace 
Molly is the singer in a band 
Desmond says to Molly, girl, I like your face 
And Molly says this as she takes him by the hand

La línea siguiente —«ob la di ob la da, life goes on, bra»— era una expresión frecuente del conguero nigeriano Jimmy Scott, un conocido de Paul McCartney. Scott llegó a demandar a McCartney por el uso de la frase en la letra y el título de la canción. Las pupilas se le debieron de llenar de fajos de libras al bueno de Jimmy en cuanto oyó la canción y ya se veía dado a la gran vida para siempre. Sin embargo, McCartney alegó que «Ob-La-Di, Ob-La-Da» era simplemente un dicho común de la tribu yoruba y que Scott se había limitado a enseñárselo. 

Ob-la-di ob-la-da.
Life goes on.
La vida sigue.


domingo, 8 de diciembre de 2019

Qué se sabe de los belgas #38: Tonsils


Desde Bruselas, te diriges en coche hacia Lovaina. Continúas por la E314, como si quisieras ir a Maastrich. En realidad, para llegar antes a esa localidad holandesa tan unioneurpeísta, podías haber ido por la E40, pero es que quieres parar en Hasselt para saludar a Tom Vienne, Veronique Swennen y Wim Gijbels, es decir, el núcleo principal del grupo indiepop belga Tonsils

En 2015 publicaron su debut. Fue un LP titulado Tumbling (FONS, Records). Es necesario recalcar el formato, porque no tiene dos iguales. En 2017 fue una cassette -You Know What It Means (FONS Records)- y el de 2018 fue un 10’’ con dos temas (FONS Records, Gazer Tapes)

El nombre del grupo parece tener que ver con esas armonías vocales características suyas; amígdalas timbrantes acompañadas de guitarra, batería y, fundamentalmente, suaves sintetizadores que van trazando la línea por la que se deslizan las composiciones. Una encantadora golosina de pop escondida bajo las nubes permanentes y la inamovible quietud de una región llamada Limburgo.




domingo, 1 de diciembre de 2019

Auprès de ma blonde #6


 By Bob Gruen (1977 )

By Chris Stein 


Her beat up 67 Camaro in front of CBGB's (around 1974)


By Chris Stein - FM Platform 14th Street NYC (1978)

martes, 26 de noviembre de 2019

Arquitectura y moralidad #11

En la revista Architectural Digest han publicado un artículo sobre portadas de discos y edificios (alguna ya señalada en este blog). 


Por ese arte que tiene la casualidad para las casualidades, lo descubro justo un día antes de que me llegue el disco de Dragon Inn 3, con fotografía de Trevor Alexander, tomada probablemente en Japón.


El adverbio de duda utilizado en la frase anterior es fruto de una lógica aplastante, sin que se necesite de dotes sherlockholmescas: el disco se fue grabando entre 2011 y 2018 en diversas localidades estadounidenses y también, en algún momento, en el país nipón. Además, el autor de la fotografía tiene una serie colgada en su web que ha titulado “Japan by night”. No está exactamente la misma captura que la de la portada, pero… 

Dentro, tecnopop a todo color, bailable y disfrutable. Incluye versión de "Juliet" de los Bee Gees.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Faropedia #16: David Crosby

¿Cómo hará David Crosby para seguir teniendo esa voz dorada con setenta y pico de años? Quizá los aromas del cannabis (andaba lidiando para obtener una marca legal propia) le mantienen rejuvenecido. El caso es que desde 2014 se encuentra en vena creativa. En Lighthouse (Verve, 2016) la voz y las armonías se mantienen impecables, aunque le falta algo de fuerza a todo ese un folk acústico a dos guitarras y poco más, lo que contrasta con el ímpetu marítimo de la portada. La foto está tomada en el faro de Felgueiras, en Oporto.


sábado, 16 de noviembre de 2019

5 sobre #41: cerveza

Lo bueno, lo mejor de la vida, está en cosas minúsculas que causan un placer extraordinario: ir a coger moras, el silencio de una mañana de domingo temprano, abrir el buzón y encontrarte la postal de alguien que se acuerda de ti, el olor de una pastelería al pasar por su puerta, el primer trago de una cerveza… 

Aaaaah, ese primer trago. Suelo acordarme de él cuando escucho alguna canción dedicada a las alabanzas del lúpulo. Vayan aquí un puñado que particularmente me causan enorme gozo escucharlas. Hay más, muchas más, como también hay multitud de variedades cerveceras. Para todos los gustos.

John Lee Hooker - One Bourbon, One Scotch, One Beer
El country está lleno de cervezas en las canciones. El blues, también, casi tantas como de bourbon; a veces, incluso van en compañía, como en este clasicazo


> The The - There's A Tear In My Beer
Lo dicho, el country es el territorio sonoro natural para la cebada líquida. Hank Williams la inmortalizó con uno de los títulos más taciturnos de la historia, aquí en versión con teclado de Matt Johnson

 

> Lambchop - The Man Who Loved The Beer
Y en el country alternativo. El bueno de Kurt Wagner debe de ser un asiduo degustador de cerveza, porque tiene varios temas dedicados a ella. Esta es, simplemente, preciosa. 


Animals That Swin - King Beer
Una cerveza para acompañar la bajona. No habrá nada más amargo que beberla en plena tristeza. And if you get to the bar please get me another beer.



> Marble Valley - Cerveza 
Las ganas que entran de levantar una jarra de birra bien tirada y unirse al exultante estribillo que canta el que fuera batera de Pavement, Steve West: Cerveisa, cerveisa, cervaiaiaiaiaiaiaiaiai, cerveisa.

 

> Los Trastos - Un botellín
Y una ronda extra, que invito yo. De cuando un botellín costaba 8 pesetas y uno se desgañitaba en los garitos berreando y bailando este tema. 

domingo, 27 de octubre de 2019

Gastan gafas #82: Betacam


Betacam es el cántabro Javier Carrasco, pero Javier Carrasco es el teclista, además, de un ya sinnúmero de bandas con las que colabora. Incluso ha llegado a tocar la guitarra con alguna de ellas en conciertos.

Javier Carrasco es alto y delgado como un espárrago, y, además, gasta gafas.

Como Betacam ha publicado un disco de pop electrónico de enorme calidad y, además, romántico.

Sobre el disco y, además, unas divagaciones esparragueras, se puede leer en el blog de La Fonoteca.


viernes, 27 de septiembre de 2019

Parecidos razonables #31: Tom Petty y Cayetana Álvarez de Toledo

Esta genialidad ha aparecido en Twitter. Lo ha tuiteado Mario Gil, aunque no consta el autor que con tan buen ojo ha captado este parecido razonable más la nota de humor.



sábado, 14 de septiembre de 2019

Sales en mi canción #98 // Últimamente se está muriendo gente que no se había muerto nunca #39: Daniel Johnston

La muerte esta semana de Daniel Johnston ha sido un acontecimiento luctuoso para muchos. Soy de los que le gustan mucho un puñado de sus canciones, memorables alguna de las veces, pero no me sucede igual con sus discos, que me resultan demasiado irregulares, deslavazados de más. También me ha pesado siempre la idea, no digo que no fuera equivocada, de que sus trastornos mentales hacían de él un personaje de culto más allá de sus verdaderas cualidades musicales. Con todo, le reconozco su sensibilidad artística y me rindo ante la admiración que le profesaban muchos de sus colegas musicales. Para honrar el nombre de Daniel Johnston, vayan aquí no temas propios o versiones ajenas de sus temas, sino tres loas de bandas que lo han citado en sus letras o directamente le han dedicado una canción:

> Peter Parker Experience - Danny (2004)

Danny, it's not easy
Danny, say I love you


> Deastro - Daniel Johnston Was Stabbed In The Heart With The Moondagger By The King Of Darkness And His Ghost Is Writing This Song As A Warning To All Of Us (2009):

The ghost of Daniel Johnston
Sings a song for you to cut your teeth
As a solitary dagger
Steals the sights that would have set you free



> Car Seat Headrest - Hey Space Cadet (2014)

I got a little drunk before I came here 
frozen margaritas in Austin 
the birthplace of Daniel Johnston

viernes, 6 de septiembre de 2019

La banda sonora de un libro #20: El dia del watusi, de Francisco Casavella

Cuentan quienes conocieran en persona a Francisco García Hortelano —Francisco Casavella para los lectores— que era un hombre grande, de tamaño considerable. El dato no tendría mayor relevancia si no fuera porque tras leer las más 800 páginas de El día del watusi (Anagrama, 2016) uno tiene la impresión de que para forjar un monumento literario semejante, con proporciones cuasi enciclopédicas y una estructura tan perfectamente granítica cincelada con esa precisión, hay que ser poco menos que un Obélix de las letras, esculpiendo palabra a palabra menhires con una fuerza propia de alguien que hubiese caído de niño en la marmita de la literatura. Casavella tenía un poderío y un vigor colosales a la hora de trazar historias y componer frases. Y en esa potencia residen tanto sus virtudes como sus defectos. Excesivo a veces; deslumbrante, otras. En cualquier caso, no deja indiferente a nadie. Como nadie podrá negarle una arquitectura narrativa sólida e impecable, tan perfecta, quizá con un final no del todo bien rematado, menos compacto, pero sin que deje resquicios en los pilares fundamentales en la obra que la haga venirse abajo. 

A través de la vida protagonista de la novela, Fernando Atienza, se nos muestra un retrato desencantado de los años que abarcaron desde la Transición, con sus oscuros, tétricos, corredores del poder, hasta el pelotazo de corruptelas y regalías que fueron las olimpiadas de Barcelona. En lo particular, la obra es la ópera de un perdedor, un túmulo funerario en vida —un estar muerto en vida—, una pirámide colosal para un faraón del desastre existencial; tal es cantidad de indolencia que se acumula en las entrañas del protagonista, que su deriva personal sólo tiene un compromiso a fuego con la Nada. 

Las referencias musicales son igual de vastas a lo largo de toda la narración. Hay música pop a toneladas, de diferentes épocas y variados estilos. La hemos recopilado en una playlist para goce de watusis, casavellanos o de cualquier degustador musical. El orden de las canciones sigue escrupulosamente su aparición en las páginas del libro; no se han secuenciado de ninguna otra manera. No he encontrado en la plataforma de streaming ninguna de Los Novios, El Hombre de Pekín, New Buildings, Psicópatas del Norte, Klaustrofobia, Kakao P’al Mono, Dios, Nervios Rotos, Disciplina Inglesa, Quinto Congreso y The Gynecologist. Las que más abajo van marcadas con un asterisco son las que aparecen específicamente citadas por el autor. El resto de canciones —Casavella nombra artistas pero no temas suyos— son de mi elección. Al escogerlas, he procurado, por un lado, no cometer anacronismos, puesto que Casavella utiliza los referentes muchas veces para ambientar la época en que se halla la historia en ese momento; por ejemplo, cuando se mencionan The Rolling Stones, tiene que ver con su concierto en Barcelona en 1977, así que el tema que yo he escogido no es de un álbum posterior a esa fecha. Y lo mismo con otro buen número de referencias (excepción: la de Los Especialistas, porque no he encontrado otra en la plataforma). Por otro, he pretendido que evocaran, aunque fuese de refilón, algo de la historia que se narra en el libro (por ejemplo, las de Beatles, Ramones, Coyotes, Kaka de Luxe, Objetivo Birmania, Brighton 64, Loquillo...). 


Los Bravos - Black is Black * 
The Beatles - A Day In The Life 
Renato Carosone - Torero * 
José Feliciano - Qué será * 
Jimmy Frey - Rosas a Sandra * 
Los Diablos - Un rayo de sol * 
Pedro Vargas - El rey * 
Nino Rota - El padrino (Love Theme) * 
Nelson Ned - Déjame si estoy llorando 
Vino Tinto - Habla, pueblo * 
Lina Morgan - Gracias por venir * 
Leo Ferré - Avec Le Temps * 
Abba - Fernando * 
Glenn Miller - Chattanooga-Choo-Choo * 
Charlie Parker - Ornithology 
Luis Pastor - Lluvia de mayo 
Raphael - Mi gran noche 
Paul Anka & Rita Pavone - Oh Carol * 
Françoise Hardy - Tous les garçons y les filles * 
The Rolling Stones - Sympathy For The Devil 
Willie Rosario - Let’s Bogaloo * 
Chubby Checker - The Watusi * 
Ventures - Wah Watusi * 
Charles Kynard - El toro Poo-Poo 
Ray Barretto - El watusi * 
Manolo Caracol - Cuando yo te conocí 
Karina - El baúl de los recuerdos * 
Velvet Underground & Nico - All Tomorrow’s Parties 
Elvis Costello - Watching The Detectives
Talking Heads - Psycho Killer 
The B-52’s - Rock Lobster 
David Bowie - Heroes 
Bob Marley - Could You Be Loved 
The Ramones - I Wanna Be Sedated 
Rebeldes - Cerveza, chicas y rockabilly 
Los Negativos - Graduado en underground 
Los Secretos - Sobre un vidrio mojado 
Los Canguros - El Dorado Whisky Club 
Zombies - Extraños juegos 
Ilegales - Tiempos nuevos, tiempos salvajes 
Los Enemigos - Desde el jergón 
Los Burros - Huesos 
Los Mestizos - La pócima del amor 
Los Ratones - Más fiestas 
Los Especialistas - Vivo vivo 
Los Novios - 
Vulpes - Me gusta ser una zorra 
Los Rápidos - Confusión 
Decibelios - Vacaciones en el Prat 
Los Coyotes - Esta noche me voy a bailar 
Los Nikis - Diez años en Sing-Sing 
Alphaville - De máscaras y enigmas 
Polansky y El Ardor - Ataque preventivo de la URSS 
La Frontera - El límite 
Gabinete Caligari - Al calor del amor en un bar 
Los Intocables - No hay futuro 
Melodrama - La meva festa 
Dinarama - Perlas ensangrentadas 
Loquillo y los Trogloditas - Rompeolas
El Hombre de Pekín - 
UA - La ciudad sin fin 
TNT - Deberías tener cuidado 
PVP - Miedo 
Kaka de Luxe - Borracho no se puede conducir por la ciudad 
PP Tan Solo - Quiero ser guitarra de Siniestro Total 
Oviformia, Sci - La luna la nuit 
La Fundación - Todo pensado para no durar 
Radio Futura - Oscuro affair 
New Buildings - 
Esplendor Geométrico - Moscú está helado 
Aviador Dro y Sus Obreros Especializados - Programa en espiral 
Berlín - Cuando el cielo deje de existir 
Objetivo Birmania - Desidia 
Brighton 64 - Barcelona Blues 
Minuit Polonia - Teléfonos 
Kamembert - Sha La La 
Mermelada - Coge el tren 
Glutamato Yeyé - Danzad, danzad, malditos 
Ultratruita - L’esquizofrénic 
Semen Up - Lo estás haciendo muy bien 
Johnny Juerga y Los Que Remontan El Pisuerga - Bertha 
Psicópatas del Norte - 
Klaustrofobia - 
Kakao P’al Mono - 
Dios - 
Danza Invisible - Ocio y negocio 
Un Pingüino En Mi Ascensor - Espiando a mi vecina 
091 - La vida que mala es 
Toreros Muertos - Yo no me llamo Javier 
Derribos Arias - Branquias bajo el agua * 
Siniestro Total - Me pica un huevo 
Golpes Bajos - No mires a los ojos de la gente 
Parálisis Permanente - Autosuficiencia 
Ejecutivos Agresivos - Te espío 
Gatos Locos - Prende una vela por mí 
Nervios Rotos - 
Delincuencia Sonora - Mamones 
Seres Vacíos - La casa de la imperfección 
Nacha Pop - Magia y precisión 
Liquid Car - Com Ho faràs 
Último Resorte - Johnny Mofeta 
Peor Imposible - El medidor del tiempo 
Sindicato Malone - Sólo para robar 
Aerolíneas Federales - Soy una punk 
Disciplina Inglesa - 
Quinto Congreso - Rebel 
Dean & The Stars Cats feat. PJ Proby - Rock ‘n’ Roll Heart 
Yellowman - Lost My Love 
Elvis Presley - Return To Sender 
Dion Di Mucci - Save The Last Dance For Me 
Wreckless Eric - Whole Wide World 
Ian Dury - Sex and Drugs and Rock & roll * 
The Monochrome Set - Golden Waters 
Brian Wilson - Love & Mercy 
The Walker Brothers - The Sun Ain’t Gonna Shine Anymore 
The Rezillos - Flying Saucer Attack 
Bob Dylan - Mr. Tambourine Man * 
The Impressions - People Get Ready 
The Routers - Let’s Go * 
The Surfaris - Wipe Out * 
Scott Walker - Track Three (del álbum Climate of hunter *) 
Peter Gordon & Love Of Life Orchestra - Beginning Of The Heartbreak 
The Theoretical Girls - Lovin’ In The Bed 
The Gynecologist - 
Throbbing Gristle - Walkabout 
Pere Ubu - The Modern Dance 
The Residents - Read Rider 
Four Tops - Reach Out, I’ll Be There 
Ritchie Valens - La Bamba * 
Paolo Conte - Wanda, stai seria con la faccia ma però *

viernes, 23 de agosto de 2019

Discos con portada con discos #83



Bill Haley & His Comets - Armchair Rock 'n' Roll (MCA, 1978)



Chelsea - Alternative Hits (IRS, 1980)





Los Ruidos - Si te gustan los toros (FonoAstur, 1982)




Tuxedomoon ‎– Ship Of Fools (Cramboy, 1986)




Varios - House Party [Original Motion Picture Soundtrack] (Motown, 1990)




Fat Boy Slim - Praise (Skint, 1998)




Varios - Elefant dosmiluno (Elefant, 2001)




Jamie T ‎– Panic Prevention (Virgin, 2007)



Carla Bruni ‎– No Promises (Naïve, 2007)



Jorge Ilegal Y Los Magnificos ‎– El Guateque Del Hombre Lobo (Pop Up Música, 2012)




Betty Dittrich ‎– Gute Jungs Böse Mädchen (EMI, 2013)



Ultimate Painting ‎– Green Lanes (Trouble In Mind, 2015)



Nick Waterhouse ‎– Never Twice (Innovative Leisure, 2016)




The Smittens ‎– City Rock Dove (Fika Recordings, 2018)

jueves, 22 de agosto de 2019

Las nuevas aventuras del llanero solitario #53: Martin Frawley



Uno de los mayores pecados en las reseñas musicales es, como dejó escrito Boris Vian, liarse a describir a un músico comparándolo con otro u otros más o menos conocidos por el lector, pero al que puede que no le interese ni una nada. Dicho esto, que es máxima que intenta seguirse como un mandato en En Esta Quiero Humo, es imposible de toda imposibilidad escuchar el primer corte de Undone At 31 (Merge, 2019), el álbum de debut en solitario de Martin Frawley, sin que inmediatamente nos asalte la impresión de que ahí hay un deje demasiado evidente al Lou Reed de «Walking On The Wild Side». Pero pronto brota un teclado que nos engancha y nos eleva unos centímetros de felicidad del suelo.

El teclado. Los teclados. Incluso algunos sutiles sintes. Parece que es la nueva dirección musical emprendida por el que fuera uno de los fundadores de Twerps. Ya no se trata sólo de un ejercicio de guitarras jangle como la banda madre. Encima aquí la guitarra se somete, en algunos temas, a efectos que van más allá del jangle pop, por ejemplo a modo de ligeras distorsiones. Así que aquí está el nuevo Frawley terminada la fiesta de Twerps, tras la separación en todos los sentidos de la otra fundadora, Julia McFarlane. Él sigue viviendo en Melbourne; y le sigue acompañando Angus Lord, bajista del grupo. Los teclados del disco los comparten Stewart Bronaugh y el propio Frawley. La batería es cosa de Matthew Harkin.

El segundo corte del álbum, «End Of The Bar», es sin duda el más interesante. Lo conduce un piano que no deja de soltar riffs alocados y un intenso ostinato que casa con el tono chulesco, como amenazante, con que canta Frawley aquí. Todo ello predispone a pensar que se trata de un ajuste de cuentas; él sabrá con quién, aunque los demás nos hacemos una idea. Atendiendo a la letra, resulta casi imposible no pensar que los versos finales son una referencia a la canción de The Go-Betweens «Unkind and Unwise»

I’m at he end of the bar 
I am unkind 
I am unwise 
But I’m honest from the start 

El resto de la docena de canciones tiene detalles por todas partes para comentar. El aire rockanrollesco de «What’s On Your Mind»; esa batería seca y exacta de «Chain Reaction»; el paisaje country pintado en «Lo And Behold»; o la preciosidad que es «Something About Me», erigida solamente con sintes y violín. Termina el álbum con dos piezas ralentizadas, delicadas, intimistas, de un tono algo más apagado, como si hubiese llegado el final del día y Frawley se hubiese retirado a su casa para mecerse en un abandono apaciguador.

En definitiva, Frawley nos deja un sonido más variado que con Twerps, abre otros ángulos y otras perspectivas, nuevos caminos musicales por los que, esperemos, nos deje acompañarle.