domingo, 20 de mayo de 2018

Preparados para un solo de órgano #41: Cherry Wainer

La maestría no siempre es compañera del reconocimiento masivo. A Cherry Wainer tampoco pareció importarle demasiado a tenor de lo feliz que se la veía siempre que actuaba. Había aprendido piano de niña en su Sudáfrica natal, una vena más jazzistíca que clásica. En Inglaterra entró a formar parte de la banda Lord Rockingham's XI, con la que logró su único #1 en las listas británicas con este tema: 


Wainer pronto empezó a trabajar por su cuenta, actuando en algunos programas de televisión. Se conoce la mayor parte de su carrera por álbumes instrumentales con su órgano Hammond, en los que la acompañaba su marido, Don Storer, a la batería. 



«Peter Gunn», uno de los mejores temas instrumentales de todos los tiempos, estaba en su repertorio: 


Esta es quizá una de sus actuaciones más estelares, acompañando a la cantante de jazz Ernestine Anderson en 1967. El tema estaba compuesto por el pianista Bobby Timmons, miembro del combo del baterista Art Blakey, The Jazz Messengers

lunes, 14 de mayo de 2018

Faropedia #24


Trembling Blue Stars ‎– A Certain Evening Light (Uncollected Recordings 1996-2002) [Shinkansen Recordings/Elefant Records, 2003]. Banda indie inglesa que recopiló estos temas como colofón a su carrera. La fotografía de la portada muestra el Corsewall Lighthouse, en la región de Dumfries,  en Escocia.




Accelerators ‎– Fuel For The Fire [Shield Recordings, 2012]. Punk rock holandés haciendo honor a su nombre.



Mad Dog Loose ‎– Signs From The Lighthouse (62 TV Records, 2015). Estos belgas, de Lieja, empezaron a mediados de los 90, pero desaparecieron pronto hasta asomar la nariz de nuevo hace poco.




Captains – I'm Your Ship (Jabalina, 2017, 7''). Banda española con cantante (en inglés) alemana, que extrajo este single de su álbum del mismo año.

domingo, 6 de mayo de 2018

5 sobre... #39: Picasso

Cuenta la leyenda que Pablo Picasso pagaba las cuentas de los restaurantes de París firmando servilletas. Si se juntasen hoy todas esas firmas, veríamos el Guernika de los garabatos. En cualquier caso, llegar a ese grado de fama está al alcance de muy pocos. Y el pop tampoco se ha resistido a aclamar al pintor universal y a incorporarlo a sus canciones. 

1. Modern Lovers – Pablo Picasso (1976) 
Imposible no empezar una selección de temas dedicados a Picasso por esta. Es el tema por excelencia sobre el pintor. Ha sido muchas veces versioneado, y por los más grandes (por ejemplo, John Cale o David Bowie, tan artys ellos). Quizá una de las cosas que la hace más fascinante es esa mezcla de lenguaje culto y coloquial. Y, por supuesto, ese trote hipnótico que mantienen los instrumentos junto a la voz arrastrada de Richman

Oh well be not schmuck, be not obnoxious 
Be not bellbottom bummer or asshole 


2. Johnny And The Self Abusers - Pablo Picasso (1977-78) 
En 1977 los Simple Minds hacían punk, cómo no, pero se hacían llamar Johnny And The Self Abusers. El tema lo compuso John Milarky, que luego no sería parte de la banda de Jim Kerr, si bien se editó más tarde en una recopilación sobre los early years de los Simple Minds. 
No es una versión de la los Modern Lovers, aunque la influencia es evidente. De hecho, lo que hizo Milarky fue darle la vuelta a la de los norteamericanos, que en algo tenía que notarse el espíritu punk, y donde aquellos decían «And girls could not resist his stare, / Pablo Picasso never got called an asshole», estos otros: «Pablo Picasso, a lot of girls think you are an asshole» y también «all the girls think you're a fucking asshole», aunque al parecer la letra hacía referencia al hermano del propio Milarky. 


3. Adam & The Ants – Picasso visita el Planeta de los Simios (1981) 
Adam Ant dejó el punk para pasarse a esa otra enorme fiesta de disfraces como fue aquella de los new romantics. Lo curioso es que hoy día su propuesta sigue siendo reivindicable y no ha envejecido como cabría pensar al principio. Con este tema tuvieron la genialidad de unir al pintor malagueño y el mítico planeta de los simios. Y lo titularon en español. 


4. Lord Cut-Glass – Picasso (2009) 
Bajo ese abigarrado nombre artístico estaba Alum Woodward en solitario, ni más ni menos que uno de los miembros de los nunca suficientemente ponderados The Delgados. Aunque este tema no trata directamente de Picasso, es precioso y, además, mantiene ese sabor al añorado grupo de Emma Pollock y compañía. 


5. Michael Head & The Red Elastic Band – Picasso (2017) 
El último, hasta el momento, en dedicarle una escultura sonora a ese pintor universal. El otrora componente de los Pale Fountains, lleno de calma y sapiencia, la voz grave y la guitarra clara, sigue componiendo preciosidades pop de este calibre. (Hay un aire en ella que recuerda, levemente, a «Like Dylan In The Movies» de Belle & Sebastian).

sábado, 5 de mayo de 2018

Grafitis por el mundo #48: Madeira

En Câmara de Lobos, nombre formidable para una población, no sólo puede tomarse uno de los mejores pescados a la brasa posibles, sino que si se visita en agosto coincidirá con las fiestas del lugar. Entre otras actividades, decoran la calle principal del casco viejo con originales guirnaldas y ceden las puertas de las casas para que los artistas urbanos de la zona expongan sus creaciones. En la última edición, el material empleado fueron latas de bebidas.

















Y algo parecido en Machico, pero con pintura:







(Fotografías propias).

martes, 1 de mayo de 2018

Letras sin acordes #16 // La banda sonora de un libro #20: Joe Pernice

—Por el futuro —dijo Jocelyn. 
—Por que venga ya —soltó James. 


Con la ocurrencia conviene no extralimitarse, y Joe Pernice es ocurrente, muy ocurrente. Este escritor de canciones antes de convertirse también en escritor de novelas es propenso a introducir escenas en las que siempre hay un elemento anecdótico cómico. Afortunadamente, aunque bordea el abismo en numerosas ocasiones, sabe detenerse a tiempo para proseguir con la historia. En cualquier caso, aunque sólo sea por leer la delirante conversación que mantienen dos personajes sobre los bigotes de Stalin y Hitler ya habrá merecido la pena adentrarse en Esta canción me recuerda a mí (traducción del editor español para It Feels So Good When I Stop). Y esa sonrisa que nos saca desde la primera página nos la mantiene entreabierta hasta el final. 

Esta su primera novela —escrita en 2009 y publicada aquí en 2017 por Blackie Books— trata de relaciones rotas, la soledad y otras amistades. Pernice, que se había estrenado anteriormente como escritor con un volumen de la colección 33 1/3 sobre un álbum de los Smiths, tiene toque literario, sin duda. Junto al ingenio verbal, destaca su habilidad para construir personajes: todos tienen un punto de interés, no hay ninguno que resulte anodino o literariamente insustancial; incluso cuando se trata de alguien real, la transmutación que hace de esa persona en un personaje de ficción (lo hace con Lou Barlow) es muy enriquecedora. 

Por supuesto, hay en ella críticas al negocio musical, y música, toneladas de música a lo largo de las doscientas y pico páginas. La condición de músico de Pernice la lleva soldada, lógicamente. Si bien a lo largo de la novela se citan muchos más artistas y muchas más canciones, el propio autor seleccionó algunos cortes para lo que sería la banda sonora:

 

Nota final: Se podría hacer otra buena playlist con una selección de temas de las bandas por donde ha pasado Pernice, desde Scud Mountain Boys, Chappaquiddick Skyline, Pernice Brothers, The New Mendicants o Roger Lion.

miércoles, 11 de abril de 2018

Música y política #25 // Y ellos se juntan #101

Con la libertad de expresión muy entredicho hoy día, un buen puñado de raperos se ha unido en una canción en protesta por la situación:

sábado, 17 de febrero de 2018

Cameos musicales #63: Ladies and Gentlemen, The Fabulous Stains

Una película de culto no es, necesariamente, una buena película. Las  películas consideradas de culto suelen ser casi siempre poco convencionales y de bajo presupuesto, y apenas las conocen unos pocos iniciados, que las encuentran interesantes por ciertos elementos extracinematográficos; es una peli de serie B con galones. 

Ladies & Gentlemen, The Fabulous Stains (Lou Adler, 1982) es una película de culto. Para empezar, nunca llegó a estrenarse en cines, lo cual da puntos para ser considerada en esa categoría; la fascinación por el perdedor, ya se sabe. Rescatada poco a poco de la sima del olvido, hoy día se la tiene por precursora de la estética y la ética riot grrrl por cosas como esta:  


No en vano el guion de la película es de Nancy Dowd, voz muy activa en las lides de la expansión del mensaje feminista de liberación de la mujer. 

Y sí, esa joven con un look tan Nina Hagen era Diane Lane en el que fuera su primer papel protagonista. Esa imagen rebelde —ella misma cantaba los temas punk en la película— la acompañó en las siguientes cintas que interpretó: Rebeldes, La ley de la calle y Calles de fuego, y que empezó a cambiar en Cotton Club

Las hermanas Corinne (el personaje de Diane Lane) y Tracy junto a su prima Jessica (interpretado por una jovencísima Laura Dern) asisten al concierto The Looters, un grupo punk inglés de gira por EEUU. Las tres adolescentes deciden entonces formar una banda, The Stains, y salir de gira con ellos, lo que les permitirá marcharse de casa y de la deprimente y deprimida ciudad en la que viven. Así que sin apenas saber tocar nada, se unen a la gira de The Metal Corpses —un remedo de Kiss; el cantante incluso saca la lengua como Gene Simmons, y lleva plataformas y la cara pintada—y los mencionados The Looters, interpretados, atención que aquí viene el datazo definitivo para lo de la peli de culto, por los mismísimos Paul Simonon (bajo), Steve Jones (guit.) y Paul Cook (bat.). No sólo representan el papel de los miembros del grupo, sino que, además, Jones y Cook aportaron varias canciones a la banda sonora. Como The Looters se les ve tocar en directo en un par ocasiones a lo largo de la cinta: el tema «Join The Professionals» en un pequeño garito (minuto 10) y después en sala grande (1 h 09’). 



Por su parte, The Stains tienen una turbadora presentación en directo a la media hora (primer vídeo más arriba) en la que parecen una especie de The Slits; y repiten después con una actuación en un centro comercial (58’). También aparecen Black Randy and The Metrosquad ensayando su tema «I Slept In An Arcade» (54’). Y Black Randy hace doblete interpretando al personaje Mexican Randy.



sábado, 3 de febrero de 2018

Parecidos razonables #30: Morrissey y Kurt Russell

Fascinado por la interpretación de Mary Elizabeth Winstead en la tercera temporada de Fargo, he vuelto a ver Death Proof, de Tarantino, en la cual tenía un papel y yo no lo recordaba. (De hecho, su personaje en Fargo, llamado Nikky Swango, es muy tarantiniano ya desde el nombre).

El caso es que en un momento de la peli se me apareció Morrissey, cuando Kurt Russell conduce su coche mortífero contra el de las chicas, mientras suena el explosivo tema de Dave Dee, Dozy, Beaky, Mick & Tich:



jueves, 25 de enero de 2018

Últimamente se está muriendo gente que no se había muerto nunca #38: Mark E. Smith

Ha sido sorprendente la cantidad de manifestaciones de pesar que ha conllevado la muerte de Mark E. Smith. La revista Mojo lo ha tildado de «radical genius» y una banda en principio tan alejada musicalmente de The Fall como Saint Etienne ha afirmado que «The Fall taught us so much when we started out - about humour, modernity, anti-fashion, geography, DIY, urban folk». Ambas recogen muy bien la esencia de tan peculiar personaje. 

No es extraño que haya influido en muchos artistas. Tenía estilo propio, una personalidad descomunal (para lo bueno y para lo malo) y una imagen que emanaba un peligro atrayente. Distinto, iconoclasta, mordaz, admirablemente inconformista hasta el final y nada muelle. Su cara esquinada probablemente fue, y perdonadme la frase hecha, el espejo de su alma, lo cual también se reflejó en su música, porque The Fall eran absolutamente arrolladores en sus mejores momentos, demoledores, una apisonadora sónica. Y cuando se dice The Fall se está diciendo Mark E. Smith. The Fall fue su banda, su vida; por ella pasaron muchos músicos, pero siempre se mantuvieron firmes sus parámetros: potentes líneas de bajo y un ritmo detonante sobre el que Smith fraseaba. 

El primer disco suyo con el que me hice fue Perverted By Language. Hoy tendré más de una veintena, lo cual me ha servido para llegar a la conclusión de que The Fall no tiene ninguna obra magna, pero tampoco ni un disco malo. En las carreras ciclistas por etapas suele otorgarse un premio especial a la regularidad para aquel corredor que día tras día cruza la meta entre los primeros. No tiene por qué coincidir con el ganador absoluto de la carrera; se trata de un corredor constante, lo que no siempre viene a ser lo mismo. En esto de la música, si existiera tal galardón, se lo llevaría Mark E. Smith. Los discos publicados a lo largo de la carrera musical de The Fall tienen la mejor media aritmética en cuanto a calidad. Como he dicho hace un momento, tal vez no tengan una obra definitiva y sobresaliente, pero todos ellos son discos notables. 

Eso sí, Smith compuso tal cantidad de temas espectaculares que probablemente muchos otros artistas matarían por conseguir sólo la mitad de ellos. No sé si en la playlist que sigue a continuación —en riguroso orden cronológico— están sus mejores canciones; sí son algunas de las que a mí más me han llegado siempre y con las que Mark E. Smith me ha volado la cabeza tantas veces.

viernes, 5 de enero de 2018

Cosas de hermanos #82 // En Re de reedición #10: Animals That Swim

Podría ser una pregunta del Un, dos, tres… responda otra vez: «Por 25 pesetas, diga animales que nadan». Hoy día, algún concursante con gafas, barbas, pantalones de pitillo, camisa tipo leñador y en general pinta de sabelotodo respondería Hugh Barker, o Al Barker, o Hank Starrs (Jeffrey Barker para su padre y su madre). Los Supertacañones se aprestarían rápido a tocar la campana y a componer un pareado sancionador. El entendido musical protestaría, manotearía para esgrimir que no ha habido más Animals That Swim que esos tres hermanos londinenses. 


 Vale, la introducción puede parecer algo forzada y poco conseguida (incluso nada). La otra opción que teníamos era haber jugado con el número 3 y sus múltiplos: tres hermanos, tres palabras en el nombre artístico y tres álbumes y nueve singles publicados. Animals That Swim comenzaron en 1992 sacando ellos mismos 300 copias de «King Beer» y repitieron el movimiento meses después publicando otro 7’’, este de reminiscencias orbisonianas, pues «Roy» trata sobre una supuesta conversación con el fantasma de Orbison. Ambos temas entraron en lo que fue su primer LP —Workshy (Elemental Records, 1994)—, que llegó a rozar levísimamente cierto reconocimiento popular gracias al NME. Pero, pese a sacar dos discos más, Animals That Swim no cuajaron lo suficiente. Quizá lastró su progresión que se movieran por ese magma de transición entre el indiepop clásico y el brit pop, sin identificarse definitivamente ni con unos u otros; o que las letras, tan cuidadas, y algunos temas eran demasiado exigentes para el oyente medio; o que el uso de la trompeta ya no estaba de moda. 


Hoy día su elegancia y su fina intensidad nos siguen pareciendo arrebatadoras. Algo similar debe de pensar el sello One Little Indian, que últimamente ha reeditado en vinilo aquel maravilloso debut, que se acompaña con un segundo vinilo, que incluye dos de las caras B de la época —«Impossible» y «Me & Cpt. America»— y un increíble puñado de demos grabadas entre el segundo y tercer discos, y que sólo ahora salen a la luz. Según cuenta en el inserto Hank Starrs, el propósito de estas grabaciones era simplemente demostrarle a la compañía discográfica que tenían potencial. Y vaya si lo tenían, porque ahora no es sólo la oportunidad de volver a escuchar gemas como «Smooth & Steps», «Pink Carnations», «King Beer» o «Vic», sino que te sientes el más feliz de los piratas por descubrir tesoros como «Hidden Stars».

lunes, 1 de enero de 2018

Discos con portada con discos #81

 Varios - Break From the Norm [2001]

Boa Constrictor - On My Way To Die [2011]


When Nalda Became Punk - Indiepop Or Whatever! EP [Shelflife Records, 2014]

The Scool - Wasting Away And Wondering [Elefant Records, 2015]